Budapest, 30 Mayo.- El París Saint-Germain (PSG) se proclamó este sábado campeón de la Liga de Campeones de la UEFA por segundo año consecutivo tras imponerse al Arsenal en la tanda de penales (4-3), después de un empate 1-1 en el tiempo reglamentario y la prórroga en el Puskás Aréna de Budapest.
El encuentro estuvo marcado por la intensidad y el equilibrio, aunque con fases de juego poco vistoso. El conjunto inglés se adelantó rápidamente en el marcador gracias al delantero alemán Kai Havertz, que anotó apenas seis minutos después del inicio del partido, poniendo al Arsenal en ventaja en una final de máxima exigencia.
Sin embargo, el PSG reaccionó en la segunda mitad. El Balón de Oro Ousmane Dembélé igualó el encuentro desde el punto de penalti en el minuto 65, tras una falta cometida por Cristhian Mosquera sobre Khvicha Kvaratskhelia, devolviendo la igualdad al marcador y llevando el partido a una tensa prórroga.
Una final decidida desde los once metros
Tras 120 minutos sin que ninguno de los dos equipos lograra romper la igualdad, el título se definió en la tanda de penales. Allí, la precisión del conjunto parisino marcó la diferencia frente a un Arsenal que no logró cerrar una temporada histórica con el ansiado doblete entre la Premier League y la Champions.
El fallo decisivo llegó por parte del brasileño Gabriel, cuyo lanzamiento fue detenido o desviado en el momento clave, permitiendo al PSG levantar su segundo trofeo europeo y consolidar un ciclo de dominio continental.
Un título que refuerza el proyecto de Luis Enrique
El equipo dirigido por Luis Enrique vuelve a coronarse en Europa en una final de alta tensión, en la que el PSG mostró solidez mental en los momentos decisivos pese a las dificultades para imponer su juego durante el partido.
Con este triunfo, el club parisino reafirma su posición entre los grandes del fútbol europeo, encadenando dos títulos consecutivos de Champions League y confirmando el éxito de su proyecto deportivo a nivel internacional.







