Barcelona, 29 de mayo de 2026.- La defensa de Jonathan Andic ha rechazado con firmeza las conclusiones de la investigación de los Mossos d’Esquadra en el caso por la muerte de su padre, el fundador de Mango, calificando de “endebles” los indicios utilizados por la jueza para sostener la hipótesis de un posible homicidio.

En un recurso presentado ante la Audiencia de Barcelona, la defensa —liderada por el penalista Cristóbal Martell— solicita la retirada de las medidas cautelares impuestas, entre ellas una fianza de un millón de euros y la retirada del pasaporte, al considerar que la causa se basa en “sospechas y conjeturas sin base sólida”.

El caso gira en torno a la muerte de Isak Andic, ocurrida en circunstancias que la investigación judicial analiza como potencialmente no accidentales, lo que ha abierto un proceso de alta complejidad mediática y judicial en España.

La defensa rechaza uno por uno los indicios recopilados por la investigación, empezando por las supuestas visitas previas al lugar de los hechos, que los Mossos consideran relevantes para inferir una posible premeditación. Según los abogados, solo habría constancia de dos desplazamientos reales y no de tres, como sostiene la investigación.

También niegan que exista una mala relación entre padre e hijo que pueda servir como móvil del supuesto crimen, argumentando que los mensajes entre ambos no reflejan conflictos relevantes y que las referencias personales incluidas en algunos correos deben interpretarse en un contexto terapéutico.

Otro de los puntos clave del recurso es la validez de las pruebas técnicas, especialmente una huella de calzado analizada por la policía catalana, que la defensa considera contaminada por la falta de aislamiento adecuado del lugar de los hechos, lo que invalidaría su valor científico.

En cuanto a la desaparición del teléfono móvil del investigado durante un viaje a Quito, la defensa sostiene que se trató de un robo común y no de una maniobra para ocultar información, como apunta la investigación.

Asimismo, los abogados niegan contradicciones en las declaraciones de Jonathan Andic ante emergencias y ante la policía, asegurando que todas las versiones son coherentes y solo difieren en el nivel de detalle aportado.

La defensa también ha aportado informes forenses privados que apuntan a que las lesiones y la dinámica de la caída serían compatibles con un accidente, especialmente considerando que la víctima padecía problemas degenerativos en las rodillas.

El tribunal deberá ahora valorar el recurso mientras la investigación continúa abierta, en un caso que ha generado una fuerte expectación mediática por la relevancia de la familia implicada y la complejidad de los indicios analizados.

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