LA HABANA, 16 Mayo.— La economía de Cuba se encuentra bajo el control absoluto de GAESA, el conglomerado empresarial administrado por las Fuerzas Armadas, que en los últimos años desplazó a las instituciones civiles y consolidó un sistema económico opaco sin controles estatales, según afirmó el economista y consultor cubano Emilio Morales en una entrevista publicada por Infobae.
Morales, presidente y CEO de Havana Consulting Group, aseguró que el grupo militar tomó el control de los sectores más rentables del país tras la llegada de Raúl Castro al poder en 2008, luego de la enfermedad de Fidel Castro.
Según el analista, GAESA pasó de ser una empresa vinculada principalmente al turismo a dominar áreas estratégicas como telecomunicaciones, remesas, banca, comercio minorista dolarizado, bienes raíces y hoteles. Entre las compañías absorbidas por el conglomerado militar figuran CIMEX y ETECSA.
Morales afirmó que la expansión del conglomerado se realizó sin auditorías ni mecanismos de supervisión estatal. “Todo el dinero quedó a merced de GAESA. No hay auditoría, no hay control”, sostuvo.
El economista también denunció que recursos públicos destinados a salud, energía e infraestructura fueron desviados hacia proyectos turísticos y operaciones financieras controladas por el grupo militar. Según estudios de su consultora, durante los últimos 15 años la exportación de servicios médicos cubanos habría generado más de 108.000 millones de dólares, pero solo una pequeña parte fue invertida en el sistema sanitario.

La crisis energética continúa agravándose en toda la isla. Apagones de más de 20 horas afectan diariamente a millones de cubanos, mientras crecen las protestas sociales en varias ciudades del país, especialmente en La Habana y Santiago de Cuba.
Morales sostuvo que el deterioro económico provocó una pérdida masiva de confianza en el régimen encabezado por Miguel Díaz-Canel y aseguró que muchos sectores dentro y fuera de la isla consideran inevitable una transición política.
El analista también mencionó el reciente ofrecimiento de ayuda humanitaria por parte de Estados Unidos y afirmó que el régimen cubano enfrenta crecientes dificultades para sostener el sistema económico. Según explicó, varias cadenas hoteleras internacionales comenzaron a reducir operaciones en la isla debido a la crisis financiera y la caída del turismo.
En paralelo, continúan las tensiones sociales por la escasez de combustible, alimentos y medicinas, mientras el gobierno cubano intenta contener el descontento popular en medio de una de las peores crisis económicas de las últimas décadas.







