11.2 C
Toronto
lunes, marzo 16, 2026
- Publicidad -spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
Inicio MUNDO Medio Oriente Mojtaba Jamenei emerge como figura clave en la sucesión tras la muerte...

Mojtaba Jamenei emerge como figura clave en la sucesión tras la muerte del líder supremo de Irán

0

Dubái, Emiratos Árabes Unidos, 4 de marzo de 2026.– La muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, en un ataque aéreo israelí ha colocado nuevamente en el centro del debate político a su hijo, Mojtaba Jamenei, considerado desde hace años un posible sucesor dentro de la República Islámica.

El ataque, ocurrido la semana pasada contra las oficinas del líder supremo, también causó la muerte de Zahra Haddad Adel, esposa de Mojtaba y miembro de una familia estrechamente vinculada a la teocracia iraní. Desde entonces, el hijo del fallecido ayatolá no ha sido visto en público y su paradero no ha sido confirmado por la prensa local.

Aunque nunca ha ocupado formalmente un cargo electivo ni ha sido designado oficialmente dentro del gobierno, su influencia en los círculos de poder ha sido objeto de especulación durante años.


Un posible heredero en una teocracia

El nombre de Mojtaba vuelve a sonar con fuerza mientras la Asamblea de Expertos, órgano compuesto por 88 clérigos, se prepara para elegir al próximo líder supremo.

En el pasado, la posibilidad de que sucediera a su padre generó críticas por el riesgo de convertir el sistema teocrático en una suerte de monarquía hereditaria. Sin embargo, tras la muerte de Ali Jamenei en el contexto de la guerra contra Estados Unidos e Israel, sectores conservadores lo consideran un “mártir”, lo que podría fortalecer la posición de su hijo ante los clérigos de línea dura.

Quien resulte designado asumirá el mando de las fuerzas armadas iraníes, actualmente en conflicto, y tendrá control sobre el programa nuclear del país, incluida su reserva de uranio altamente enriquecido.


De la Revolución Islámica al círculo del poder

Mojtaba Jamenei nació en 1969 en Mashhad, una década antes de la Revolución Islámica de 1979 que transformó el sistema político iraní. Creció mientras su padre se oponía al sha Mohammad Reza Pahlavi y fue testigo de la represión ejercida por la policía secreta SAVAK.

Tras la caída del sha y el ascenso del ayatolá Ruhollah Jomeini al poder, la familia se trasladó a Teherán. Mojtaba participó en la guerra contra Irak dentro de una división de la Guardia Revolucionaria, fuerza que con el tiempo se convertiría en uno de los pilares del sistema político y militar iraní.

Cuando su padre asumió como líder supremo en 1989, la influencia del entorno familiar creció considerablemente, con acceso a importantes activos económicos a través de fundaciones estatales conocidas como bonyads.


“El poder detrás de las túnicas”

Con el paso de los años, Mojtaba consolidó su presencia en el círculo interno del poder. Cables diplomáticos estadounidenses divulgados por WikiLeaks a finales de la década de 2000 lo describían como “el poder detrás de las túnicas” y sugerían que había construido su propia red de influencia dentro del régimen.

Según esos informes, era visto como un administrador enérgico y capaz, aunque su falta de credenciales religiosas formales y su edad relativamente joven generaban dudas sobre su idoneidad para asumir el máximo cargo.


Sanciones y controversias

En 2019, la Casa Blanca lo sancionó durante el primer mandato del presidente Donald Trump, acusándolo de apoyar las “ambiciones regionales desestabilizadoras” de su padre.

También se le atribuye haber respaldado el ascenso del expresidente Mahmoud Ahmadinejad en 2005 y su controvertida reelección en 2009, que desencadenó las protestas del Movimiento Verde. El excandidato presidencial Mahdi Karroubi llegó a llamarlo “el hijo del amo”, acusándolo de interferir en los procesos electorales.


Un cargo con poder absoluto

El líder supremo de Irán es la máxima autoridad política y religiosa del país. Ejerce como comandante en jefe de las fuerzas armadas y tiene la última palabra en todas las decisiones estratégicas del Estado, incluyendo la política exterior y el programa nuclear.

Solo ha habido una transición previa en este cargo desde la Revolución Islámica, cuando Ali Jamenei sucedió a Ruhollah Jomeini en 1989. Ahora, en medio de un nuevo conflicto regional y bajo presión internacional, la elección de su sucesor podría redefinir el rumbo político y militar de la República Islámica en uno de los momentos más críticos de su historia reciente.

Publicidad