Lima, 3 de marzo de 2026.- El Gobierno del Perú declaró una emergencia energética de 14 días tras la ruptura del ducto principal de la Transportadora de Gas del Perú (TGP) en Cusco, incidente que provocó una fuga y deflagración en el gasoducto de Camisea, afectando el suministro de gas natural vehicular (GNV) y doméstico. La medida, vigente del 1 al 14 de marzo, prioriza el abastecimiento interno y abarca producción, transporte y distribución, notificándose a las empresas operadoras y organismos reguladores.
Impacto en taxis y transporte público
Conductores de taxis y vehículos de transporte público pasaron la noche haciendo largas colas en las estaciones de servicio. En ciertos casos, el precio del combustible se triplicó, generando preocupación entre los usuarios y taxistas. La venta de GNV a vehículos menores fue suspendida temporalmente hasta que se normalice el suministro.
El Ministro de Energía y Minas, Angelo Alfaro, pidió a los conductores usar otros combustibles mientras dure la emergencia y advirtió sobre sanciones por especulación o acaparamiento de gas.
«Tendrán que echar gasolina», indicó Alfaro, y agregó que el Gobierno evalúa medidas drásticas si persiste el desabastecimiento, incluyendo la posible contratación de un buque de gas para asegurar el suministro, aunque no detalló la logística ni los plazos de esta operación.
Medidas adoptadas por el Gobierno
- Prioridad en el abastecimiento a sectores críticos y zonas urbanas conectadas al gasoducto de Camisea.
- Monitoreo constante de la producción, transporte y distribución del gas natural.
- Advertencias sobre sanciones a quienes realicen especulación o acaparamiento.
- Evaluación de soluciones logísticas alternativas, como importación vía buques de gas.
La emergencia busca garantizar que los hogares, transporte público y sectores esenciales no se queden sin suministro durante este período crítico. Se espera que las autoridades actualicen diariamente la situación y las recomendaciones para los usuarios y conductores afectados.








