Lima, 17 Agosto.- Al menos 298 personas resultaron afectadas por las intensas lluvias registradas durante la noche del domingo en varios distritos del sur de Lima, un fenómeno poco habitual en la capital peruana que provocó inundaciones, colapso de alcantarillas y cortes de electricidad por motivos de seguridad.
El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) calificó las precipitaciones como “intensas y persistentes”, debido a que Lima se encuentra en una de las zonas desérticas más áridas del país y registra muy pocas lluvias, especialmente durante el invierno austral.
Las precipitaciones provocaron acumulaciones de agua que afectaron principalmente al sector 1 del distrito de Villa El Salvador y a diferentes zonas de Chorrillos.
El balance preliminar incluye 62 viviendas, tres escuelas y un mercado afectados por las lluvias.
Más de 140 familias damnificadas
El ministro de Vivienda, Mauricio Arnillas, informó que hasta el momento se contabilizan 143 familias damnificadas por las inundaciones.
Villa El Salvador concentra la mayor parte de los daños, con 62 viviendas y tres centros educativos afectados, mientras que en Chorrillos también se reportaron daños en un mercado.
Arnillas explicó que supervisó personalmente las labores de emergencia durante la madrugada y destacó la necesidad de acelerar las tareas de limpieza y recuperación de los servicios básicos.
“Urge desinfectar toda la zona afectada, sobre todo los colegios y cambiar la matriz de agua”, señaló el ministro durante una presentación ante la prensa junto a la presidenta peruana, Keiko Fujimori.
La mandataria destacó la respuesta de las autoridades locales y señaló que los municipios de Lima y Villa El Salvador, junto con la empresa estatal de agua potable Sedapal, trabajan en la evacuación del agua acumulada.
“Se ha avanzado bastante en la evacuación del agua, sin embargo todavía no se ha concluido”, afirmó Fujimori.
Posteriormente, la presidenta recorrió las zonas afectadas y pidió a los habitantes del sur de la capital mantenerse atentos ante la posibilidad de nuevas precipitaciones.
La mandataria advirtió que las lloviznas podrían intensificarse durante el lunes y martes, por lo que recomendó a los ciudadanos adoptar medidas de precaución.
Equipos de emergencia trabajan para retirar el agua
El director del Indeci en Lima, coronel Alfredo Aguirre, informó que las autoridades ya comenzaron a distribuir alimentos entre las personas afectadas.
También se enviaron camiones cisterna, motobombas, tractores y otros equipos para retirar el agua acumulada en viviendas, calles y avenidas.
El suministro eléctrico fue interrumpido en algunas zonas como medida preventiva para evitar accidentes relacionados con el contacto entre el agua y las instalaciones eléctricas.
Aguirre también pidió reforzar la atención sanitaria, después de que habitantes de las zonas afectadas reportaran un aumento de enfermedades respiratorias e infecciosas.
Las autoridades consideran prioritario desinfectar las áreas afectadas, especialmente los centros educativos, antes de restablecer completamente las actividades y servicios.
El Niño Costero aumenta el riesgo de lluvias
Las precipitaciones se producen en un contexto de creciente preocupación por la evolución del Fenómeno de El Niño Costero.
El Gobierno peruano elevó el pasado viernes su previsión sobre la intensidad del fenómeno, pasando de una categoría de “fuerte” a “fuerte y extraordinario”.
El Niño Costero se caracteriza por un incremento inusual de la temperatura del mar frente a las costas de Perú y Ecuador, una condición que puede provocar lluvias intensas y eventos extremos en zonas habitualmente secas de la costa peruana.
El Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) señaló que existe una alta probabilidad de que el fenómeno continúe durante los próximos meses, con una magnitud que podría situarse entre fuerte y extraordinaria hasta el verano austral en las regiones del centro y norte del país.
El organismo también prevé que las condiciones asociadas a El Niño se mantengan hasta marzo de 2027.
Según las proyecciones del Enfen, la intensidad del fenómeno podría mantenerse en niveles “fuertes” entre agosto y septiembre y aumentar hasta niveles de “fuerte a muy fuerte” entre octubre y febrero de 2027.
El episodio de lluvias en Lima vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad de una ciudad construida en una zona desértica ante precipitaciones excepcionales, especialmente cuando coinciden con fenómenos climáticos capaces de alterar las condiciones habituales de la costa peruana.








