CARACAS, 27 feb.— La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, solicitó este jueves al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el levantamiento inmediato de las sanciones y del “bloqueo” que pesan sobre el país sudamericano, tras destacar el reciente acercamiento diplomático entre ambas naciones y las declaraciones del mandatario estadounidense en su discurso sobre el Estado de la Unión.
Durante un acto con jóvenes simpatizantes del oficialismo en el Teatro Teresa Carreño, transmitido por el canal estatal VTV, Rodríguez calificó a Trump como “socio y amigo” y afirmó que se está abriendo una nueva etapa en las relaciones bilaterales.
“Presidente Trump, como amigo, como socio, que estamos abriendo una nueva agenda de cooperación con los Estados Unidos, cese ya a las sanciones y cese al bloqueo contra nuestra patria, porque ese bloqueo también es contra la juventud venezolana”, expresó ante una audiencia compuesta mayoritariamente por jóvenes chavistas.
Rodríguez celebró que el mandatario estadounidense se refiriera recientemente a Venezuela como “nuevo amigo y socio” de Estados Unidos, y sostuvo que su país nunca ha sido una amenaza para la nación norteamericana. “Venezuela nunca ha sido país enemigo de Estados Unidos ni ha representado peligro para ningún país del planeta”, aseguró.
Referencia a la captura de Maduro
En su intervención, la funcionaria también aludió a los acontecimientos del pasado 3 de enero, fecha en la que, según afirmó, Venezuela fue objeto de “una agresión militar por parte de una potencia nuclear de este continente”, en referencia a Estados Unidos, que ese día capturó a Nicolás Maduro.
Rodríguez describió el inicio de año como un momento crítico para el país y pidió un aplauso para Maduro y para Cilia Flores, quienes permanecen detenidos en territorio estadounidense. En el acto estuvo presente el diputado Nicolás Maduro Guerra, hijo del exmandatario.
El gobierno venezolano ha denunciado en reiteradas ocasiones que miles de millones de dólares en activos estatales, así como reservas de oro y otros bienes, permanecen bloqueados en el extranjero debido a las sanciones internacionales, particularmente las impuestas por Washington.
Desbloqueo parcial de activos y nueva etapa diplomática
El pasado 27 de enero, Rodríguez anunció la liberación de parte de los activos venezolanos retenidos en Estados Unidos como resultado de los diálogos sostenidos con la administración Trump. Según explicó entonces, esos recursos comenzaron a destinarse a la compra de equipos médicos para hospitales del país.
En su discurso sobre el Estado de la Unión, Trump destacó la llegada a Estados Unidos de 80 millones de barriles de petróleo procedentes de Venezuela y subrayó el aumento de la producción energética estadounidense.
“Acabamos de recibir 80 millones de barriles de petróleo de nuestro nuevo amigo y socio, Venezuela”, afirmó el mandatario, resaltando el giro en la relación bilateral.
Desde enero, ambos países restablecieron formalmente sus relaciones diplomáticas, lo que ha abierto la puerta a una reactivación progresiva de vínculos comerciales y energéticos. Empresas estadounidenses han comenzado a explorar oportunidades en el sector petrolero venezolano, en un contexto de flexibilización parcial de las restricciones.
Llamado a consolidar la cooperación
Rodríguez insistió en que la eliminación total de las sanciones permitiría acelerar la recuperación económica de Venezuela y mejorar las condiciones de vida de la población, especialmente de los jóvenes. En su mensaje, vinculó el levantamiento de las medidas restrictivas con la posibilidad de ampliar programas sociales, fortalecer el sistema de salud y consolidar el crecimiento productivo.
El discurso se enmarca en un escenario de cambios geopolíticos y energéticos en la región, donde Venezuela busca reposicionarse como proveedor relevante de crudo para el mercado internacional, mientras Estados Unidos diversifica sus fuentes de suministro.
El desarrollo de esta nueva etapa dependerá, según analistas, de la evolución del diálogo político y de los compromisos que ambas partes estén dispuestas a asumir en materia económica, energética y diplomática.








