Ottawa, 5 feb.— El ex primer ministro conservador Stephen Harper pidió al gobierno canadiense adoptar una postura más firme frente a Estados Unidos y responder con aranceles recíprocos a las medidas comerciales impuestas por Washington, al advertir que el país atraviesa un momento decisivo para su soberanía nacional y su capacidad industrial.
“Los aranceles unilaterales impuestos por Estados Unidos deben tener una respuesta”, afirmó Harper, reconociendo que este enfoque “nos costará caro en el corto plazo”. En un contexto global marcado por el auge del nacionalismo económico, sostuvo que Canadá no tiene razones para mostrarse menos firme que otras naciones. “Vivimos en la era del nacionalismo. Y en Canadá no tenemos motivos para ser menos nacionalistas que cualquier otro país”, declaró.
Durante una velada de homenaje por el 20º aniversario de su llegada al poder en 2006, Harper aseguró que el segundo mandato de Donald Trump ha colocado a Canadá en una auténtica encrucijada histórica. Según explicó, los canadienses enfrentan dos caminos posibles: culpar a Trump de los problemas acumulados en la última década o asumir el reto de realizar los cambios necesarios para alcanzar el máximo potencial del país.
“Este momento histórico podría llevarnos a buscar excusas para nuestros fracasos recientes, o podría impulsarnos a hacer lo que sea necesario para fortalecer a Canadá”, señaló el exmandatario, quien gobernó el país entre 2006 y 2015.
Tras años de relativo silencio sobre las relaciones Canadá–Estados Unidos, Harper llamó ahora al primer ministro Mark Carney a “hacer todo lo posible” para proteger la industria canadiense, evitar la fuga de fábricas hacia territorio estadounidense y defender la independencia económica del país. En este sentido, respaldó parcialmente el enfoque de Carney de reducir la dependencia comercial de Estados Unidos, aunque subrayó que el desafío exige decisiones más contundentes.
No obstante, Harper también fue crítico con los gobiernos liberales de la última década, a los que responsabilizó en parte de la situación actual. “Las dificultades que enfrentamos hoy no pueden atribuirse únicamente a Donald Trump. En demasiados casos, son consecuencia de malas decisiones tomadas por nuestro propio gobierno”, afirmó.
El ex primer ministro reconoció que Estados Unidos seguirá siendo el principal socio estratégico de Canadá por razones geopolíticas y geográficas, pero insistió en la necesidad de diversificar mercados y reducir una dependencia que calificó de excesiva frente al poderoso vecino del sur.
La ceremonia, celebrada en Ottawa, reunió a destacadas figuras del conservadurismo canadiense e internacional, entre ellas el ex primer ministro australiano John Abbott y el ex jefe de gobierno irlandés Enda Kenny. Durante el acto también se presentó oficialmente el retrato de Harper, en el que aparece junto al actual primer ministro Mark Carney.
Finalmente, Harper anunció el próximo lanzamiento de su autobiografía, titulada Right Here for Canada: Memoirs of the 22nd Prime Minister, una obra en la que promete reflexionar sobre su legado político y los desafíos que enfrenta Canadá en el nuevo orden global.








