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El español gana peso en Canadá: de herencia cultural a ventaja competitiva en el mercado laboral

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Toronto, 29 de enero.- Durante décadas, la narrativa del inmigrante latinoamericano en Canadá ha estado marcada por la urgencia de la integración lingüística en inglés y francés, relegando el español al ámbito privado y familiar. Sin embargo, esta percepción comienza a cambiar con fuerza. En los pasillos del Glendon College, campus bilingüe de la Universidad de York, se está consolidando un nuevo paradigma: el español en Canadá ya no es un pasivo cultural, sino una herramienta estratégica para acceder a mejores oportunidades laborales en una economía cada vez más globalizada.

Ese cambio quedó de manifiesto en el evento El poder del español: How Spanish Got Me a Job (Cómo el español me ayudó a conseguir trabajo), una iniciativa académica que reunió a profesores, profesionales y estudiantes para demostrar, con ejemplos concretos, cómo el dominio del español abre puertas en el mercado laboral canadiense. La actividad superó ampliamente las expectativas de asistencia, con más de 70 participantes, reflejando una necesidad latente dentro de la comunidad hispanohablante: revalorizar su idioma en el ámbito profesional.

La necesidad de conectar aula y comunidad
La idea del evento nació de una observación cotidiana. Irune Berdún, profesora del Departamento de Comunicación y Culturas Globales del Glendon College, detectó una desconexión entre la presencia masiva del español en la vida diaria de Toronto y su escasa traducción en el ámbito académico formal. “Escuchaba español en el metro, en el supermercado, en cualquier tienda, pero eso no se reflejaba en las aulas”, explicó la académica, quien comparó esta realidad con su experiencia previa en Hong Kong, donde el español era minoritario pero despertaba un enorme interés.

Ese contraste impulsó a Berdún y a su colega Shanna Lino, profesora asociada de Español y Culturas y Sociedades Latinoamericanas, a crear un espacio de encuentro que conectara universidad, comunidad y mercado laboral. El objetivo era claro: sacar el aprendizaje del español del plano teórico y demostrar su utilidad práctica, evitando que los estudiantes limiten su uso a unas pocas horas semanales en clase sin oportunidades reales de aplicación.

“No a pesar del español, sino gracias al español”
El núcleo del encuentro fue el cambio de mentalidad. Shanna Lino identificó una barrera recurrente entre estudiantes y familias inmigrantes: la idea de que estudiar español en la universidad carece de sentido si ya se habla en casa. Para desmontar ese argumento, el panel presentó a profesionales que han construido sus carreras gracias a su bilingüismo y competencia cultural.

“El mensaje es claro: el éxito no llega a pesar del español, sino gracias al español”, subrayó Lino. Según explicó, el valor del idioma va más allá de la comunicación: incluye la comprensión cultural, la capacidad de mediación y el acceso a redes transnacionales. En una entrevista de trabajo, esta ventaja permite a los candidatos presentarse no solo como hablantes de inglés o francés, sino como profesionales capaces de desempeñarse en dos o más idiomas, ampliando el alcance de cualquier empresa.

Herramientas concretas para el empleo
El evento no se limitó a la reflexión. Niccoh Sioco, coordinador de Desarrollo Profesional y de Competencias del Glendon College, dirigió un taller práctico con herramientas específicas para el mercado laboral canadiense. Entre ellas, plataformas como LinkedIn Career Explorer y recursos del Gobierno de Canadá que permiten identificar habilidades demandadas por sector y vincularlas con competencias lingüísticas.

Sioco, de origen filipino y políglota, compartió su experiencia personal como prueba de que el español puede ser decisivo en una trayectoria profesional. “Gracias al español conseguí mis primeros empleos, especialmente en el sector turístico”, explicó, destacando que el idioma aporta una habilidad blanda clave: la capacidad de ver el mundo desde múltiples perspectivas, cada vez más valorada por los empleadores.

Radiografía del español en Canadá
El auge de este tipo de iniciativas responde a una transformación demográfica profunda. Datos oficiales muestran que el español es ya la lengua no oficial más hablada en Canadá, con más de 1,17 millones de hablantes. Además, se trata de una comunidad joven —edad media de 39 años— y mayoritariamente activa en el mercado laboral, con una fuerte presencia femenina.

Este peso demográfico comienza a traducirse también en reconocimiento institucional. El Día de la Lengua Española, celebrado cada 23 de abril, ha sido proclamado en Toronto y en numerosas ciudades del país, así como a nivel provincial en Columbia Británica, reflejando un creciente reconocimiento del aporte hispano a la sociedad canadiense.

El reto de la segunda generación
Pese a los avances, persisten desafíos importantes, especialmente entre los hijos de inmigrantes. Muchos jóvenes de segunda generación conservan el español oral, pero presentan dificultades en la escritura y en el uso profesional del idioma. Berdún insistió en la importancia del rol de las familias: “El español no debe verse como una carga, sino como un valor añadido”.

Shanna Lino coincidió en que la comunidad hispana atraviesa un proceso similar al vivido por otras migraciones históricas, como la italiana o la portuguesa, que pasaron de ocultar su idioma a reivindicarlo con orgullo. “El mercado laboral terminará de consolidar ese cambio”, afirmó.

Un movimiento en expansión
El éxito del evento ha impulsado a Glendon College a planificar nuevas ediciones y formatos innovadores, como encuentros tipo Speak Dating para facilitar el networking en español, así como actividades sectoriales que vinculen el idioma con áreas específicas como ingeniería, educación, comunicación, periodismo o marketing.

En un país construido por la inmigración, el mensaje es cada vez más claro: el español en Canadá ha dejado de ser solo herencia cultural. Hoy es competencia profesional, capital social y una ventaja real en el mundo del trabajo, destinada a crecer en los próximos años.

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