
Santiago, 21 ene.- Los incendios forestales que desde el sábado afectan las regiones de Ñuble y Biobío, en el sur de Chile, han dejado un balance trágico de 20 víctimas mortales, confirmó el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, en un nuevo reporte de la emergencia, que permanece activa.
Las llamas han obligado a evacuar a miles de personas, dejando al menos 75 heridos y más de 500 damnificados alojados en albergues habilitados por las autoridades. La región del Biobío ha sido la más afectada, con 20.000 hectáreas consumidas por el fuego, especialmente en la comuna de Penco, a unos 500 kilómetros al sur de Santiago, según datos oficiales.
En un hecho relacionado con los incendios, un hombre de 50 años fue detenido en Penco tras ser sorprendido intentando prender fuego a la vegetación cerca de un cuartel de Bomberos. Al sospechoso se le incautó un encendedor y una bolsa con cables de cobre, y presenta antecedentes por hurto e infracción a la Ley de Drogas, informó el mayor de Carabineros, Bruno Gallardo.
Desde el inicio de la emergencia, el Gobierno chileno ha reiterado que perseguirá penalmente a los responsables, asegurando que los hechos no quedarán impunes. En una imagen poco habitual, el presidente Gabriel Boric y el presidente electo, José Antonio Kast, comparecieron juntos desde el Palacio de La Moneda para hacer un llamado a la responsabilidad ciudadana y a la unidad frente a la tragedia.
Las zonas afectadas se mantienen bajo alerta roja, Estado de Catástrofe y toque de queda nocturno, mientras las labores de combate se complican por temperaturas extremas y vientos secos provenientes de la cordillera de los Andes, que aceleran la propagación del fuego.


