Londres, 21 ene.- El gobierno británico evalúa la posibilidad de prohibir a adolescentes el acceso a redes sociales, en paralelo con el endurecimiento de leyes destinadas a proteger a los niños de contenido dañino y del exceso de tiempo frente a la pantalla.
La iniciativa incluye una consulta pública con padres, jóvenes y expertos en seguridad digital, motivada por la preocupación creciente sobre los efectos nocivos de la exposición a contenido no regulado. El primer ministro Keir Starmer advirtió que “ninguna opción está descartada, incluyendo examinar la edad mínima para acceder a redes sociales y restricciones sobre características adictivas como el scrolling incesante o los streams en aplicaciones”.
Como parte de la investigación, ministros británicos viajarán a Australia, donde se implementó una medida que prohíbe el acceso a redes sociales como Facebook, Instagram, TikTok y X a menores de 16 años. Más de 60 legisladores del Partido Laborista solicitaron recientemente a Starmer que el Reino Unido adopte un enfoque similar, criticando la falta de acción de gobiernos previos frente a las plataformas “adictivas y no reguladas”.
El gobierno indicó que responderá a la consulta pública sobre seguridad en línea para el verano, marcando un paso importante hacia la regulación de la actividad digital de los jóvenes en el país.








