Santiago de Chile, 12 mayo.- El presidente de Chile, José Antonio Kast, defendió este lunes los millonarios recortes aplicados a la Administración pública y acusó a sectores de izquierda, especialmente al Partido Comunista de Chile, de intentar “agitar las calles y frenar los avances” impulsados por su Gobierno.
Durante un consejo de gabinete realizado en el Palacio de La Moneda, Kast aseguró que su administración “va por muy buen camino” y reivindicó el ajuste fiscal implementado desde su llegada al poder hace dos meses.
“Las personas están viendo día a día que hay una manera distinta de hacer las cosas, que hay gestión”, afirmó el mandatario chileno, el primero de extrema derecha en gobernar el país desde el retorno de la democracia.
El Gobierno impulsa un recorte cercano al 3 % en los distintos ministerios con el objetivo de ahorrar unos 6.000 millones de dólares y equilibrar las finanzas públicas sin afectar programas sociales, una de las principales promesas de campaña de Kast.
Sin embargo, las medidas han generado críticas tanto de la oposición como de algunos sectores oficialistas y han complicado la negociación parlamentaria de la denominada “megarreforma” económica, iniciativa clave del Ejecutivo que contempla rebajas tributarias para empresas con el objetivo de estimular el crecimiento económico.
Horas antes del encuentro ministerial, Kast utilizó su cuenta en X para cuestionar duramente al Partido Comunista, luego de que una diputada llamara a movilizaciones sociales contra los recortes y las reformas gubernamentales.
“Hoy, luego de ser derrotado en las urnas, buscan agitar las calles y frenar los avances que democráticamente impulsan el Gobierno y el Congreso. Los chilenos quieren soluciones, no más violencia”, escribió el mandatario.
Las declaraciones provocaron una rápida respuesta de Jeannette Jara, exministra de Trabajo y excandidata presidencial de izquierda, quien aseguró que “penalizar la movilización social no corresponde en una democracia”.
La popularidad de Kast ha mostrado señales de desgaste en las últimas semanas, afectada tanto por los ajustes presupuestarios como por el aumento del precio de los combustibles decretado en marzo. Según encuestas recientes, la aprobación del mandatario habría caído por debajo del 40 %, pese a haber ganado las elecciones presidenciales con cerca del 60 % de los votos.







