Nueva York, 8 ago.– La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, anunció este jueves una recompensa récord de 50 millones de dólares por información que conduzca al arresto del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

Maduro fue acusado en 2020, durante la administración de Donald Trump, por narcotráfico y terrorismo. En enero de 2025, el actual Gobierno elevó la recompensa a 25 millones, y ahora la ha duplicado.

Bondi calificó a Maduro como “uno de los mayores narcotraficantes del mundo y una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos”, asegurando que mantiene vínculos con el Cártel de Sinaloa y el Cartel de los Soles. Según la fiscal, estas organizaciones introducen drogas y violencia en territorio estadounidense con apoyo del mandatario venezolano.

La funcionaria reveló que la DEA ha incautado 30 toneladas de cocaína ligadas a Maduro y sus socios —casi siete directamente relacionadas con el presidente—, así como más de 700 millones de dólares en activos, dos aviones privados y nueve vehículos.

“Maduro no escapará de la justicia y rendirá cuentas por sus atroces crímenes”, afirmó Bondi.

Caracas rechaza la medida

El Gobierno venezolano respondió con un firme rechazo. El canciller Yván Gil calificó la recompensa como una “burda operación de propaganda política” y “la cortina de humo más ridícula” para complacer a la “ultraderecha derrotada de Venezuela”.

En un mensaje en Telegram, Gil tachó el anuncio de “show” y “chiste”, asegurando que la dignidad de la patria venezolana “no está en venta”.

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