Bogotá, 7 agosto.- El abogado y político de derecha Abelardo de la Espriella asumió este viernes la Presidencia de Colombia con el desafío de gobernar sin mayorías legislativas y con una agenda centrada en recuperar la seguridad, enfrentar la crisis del sistema de salud, fortalecer la institucionalidad y mantener los avances sociales alcanzados durante el Gobierno de Gustavo Petro.
De la Espriella llega al poder con un proyecto político muy diferente al del mandatario saliente, en un país profundamente polarizado después de unas elecciones presidenciales definidas por un estrecho margen.
En la segunda vuelta del pasado 21 de junio, el nuevo presidente obtuvo 12,9 millones de votos, equivalentes al 49,66 %, frente a cerca de 12,7 millones, el 48,70 %, conseguidos por el izquierdista Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico.
La ajustada diferencia electoral anticipa un escenario complejo para el nuevo Gobierno, especialmente porque el Pacto Histórico será la principal fuerza del Congreso, con 26 senadores y 43 representantes a la Cámara.
El Centro Democrático, principal fuerza de la derecha y partido que respalda al Gobierno, contará con 17 senadores y 30 representantes, aunque ya han surgido diferencias entre algunos sectores de esa colectividad y el equipo de De la Espriella.
Seguridad, la prioridad inmediata
Uno de los principales desafíos del nuevo presidente será recuperar el control de regiones afectadas por la expansión de los grupos armados y organizaciones criminales.
De acuerdo con cifras de la Fundación Ideas para la Paz, el número de integrantes de estructuras armadas ilegales aumentó un 23,5 % durante 2025, hasta alcanzar aproximadamente 27.121 miembros, incluyendo combatientes y personas vinculadas a redes de apoyo logístico y financiero.
El Clan del Golfo aparece como la organización criminal con mayor número de integrantes, con unos 9.840 miembros. Le siguen el Ejército de Liberación Nacional (ELN), con alrededor de 6.810, y el Estado Mayor Central, principal disidencia de las FARC, con unos 4.019.
De la Espriella ha prometido una política de mano dura frente a estas organizaciones y ha advertido que no ofrecerá las mismas condiciones de negociación que caracterizaron la política de paz total impulsada por el Gobierno de Petro.
El nuevo mandatario dio a los grupos armados un plazo de un mes para iniciar procesos de sometimiento al Estado y advirtió que su Gobierno no ofrecerá concesiones que considere incompatibles con el Estado de derecho.
Para dirigir la estrategia de seguridad fue designado el general retirado Jorge Eduardo Mora como ministro de Defensa. El militar cuenta con 36 años de experiencia en el Ejército y conocimientos en planificación estratégica, inteligencia y operaciones especiales.
La crisis del sistema de salud
La salud será otro de los frentes prioritarios para el nuevo Gobierno.
El sistema colombiano atraviesa dificultades relacionadas con la falta de medicamentos, las deudas de las EPS, el cierre de servicios médicos y las crecientes denuncias de pacientes que enfrentan obstáculos para acceder a tratamientos y cirugías.
Las obligaciones acumuladas de las EPS superan los 25,7 billones de pesos colombianos, unos 7.140 millones de dólares, según un estudio de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas.
Para enfrentar esta situación, De la Espriella designó como ministra de Salud a Ana María Vesga, quien hasta hace pocos días encabezaba la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (Acemi), organización que agrupa a las EPS.
Vesga ha señalado que su prioridad será recuperar la confianza en el sistema y colocar a los pacientes en el centro de las decisiones.
Un Gobierno obligado a negociar
Además de seguridad y salud, el nuevo Ejecutivo tendrá que enfrentar desafíos relacionados con la educación, el déficit fiscal y las necesidades de las regiones más apartadas, muchas de las cuales respaldaron mayoritariamente a Cepeda en las elecciones.
El escenario legislativo obligará al Gobierno a buscar acuerdos con diferentes sectores para sacar adelante sus principales iniciativas.
El economista jefe de Credicorp Capital, Daniel Valero, considera que De la Espriella necesita conseguir resultados rápidos para consolidar su administración, especialmente mediante avances visibles contra los grupos armados y mejoras concretas en el sistema sanitario.
La capacidad del nuevo presidente para construir alianzas en el Congreso, mantener la estabilidad institucional y responder a las demandas sociales será determinante para el futuro de su mandato.








