Washington, 1 Agosto.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a colocar a Groenlandia en el centro del debate internacional al publicar un mensaje en su red social Truth Social, donde compartió una imagen suya sobre el territorio ártico acompañada de la frase “Hello, Greenland”.
La publicación reaviva una postura que el mandatario ha mantenido desde comienzos de 2025, cuando manifestó públicamente que Groenlandia debería pasar a estar bajo control estadounidense por razones estratégicas y de seguridad.
Trump insiste en la importancia estratégica del Ártico
Durante los últimos meses, Trump ha argumentado que el control de Groenlandia es clave para fortalecer la posición de Estados Unidos en el Ártico, una región donde también aumentan la influencia y la presencia de China y Rusia.
El mandatario sostiene que la ubicación geográfica de la isla y sus recursos naturales representan un activo estratégico para la seguridad nacional y los intereses económicos estadounidenses.
Groenlandia rechaza cualquier intento de negociación
Las declaraciones del presidente estadounidense han sido rechazadas de manera reiterada por las autoridades de Groenlandia, territorio autónomo perteneciente al Reino de Dinamarca.
Esta misma semana, el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, reiteró que la isla no está en venta y exigió respeto por su integridad territorial y por el derecho de sus habitantes a decidir su futuro.
El dirigente insistió en que cualquier planteamiento sobre el futuro político del territorio debe respetar el derecho internacional y el principio de autodeterminación.
La Unión Europea y la OTAN mantienen su respaldo a Dinamarca
Las reiteradas declaraciones de Trump también han generado respuestas de la Unión Europea y de la OTAN, que han expresado en distintas ocasiones su respaldo a la soberanía de Dinamarca sobre Groenlandia.
Ambas organizaciones consideran que cualquier modificación del estatus del territorio debe realizarse conforme al derecho internacional y con el consentimiento de su población.
Aunque el reciente mensaje publicado por Trump no incluye nuevas propuestas, vuelve a poner sobre la mesa uno de los asuntos geopolíticos más sensibles del Ártico y mantiene viva una controversia que ha marcado parte de su política exterior desde su regreso a la Casa Blanca.








