Bogotá, 1 Ago.- Un atentado con un carro bomba sacudió este sábado la ciudad colombiana de Cúcuta, en la frontera con Venezuela, y dejó al menos 11 personas heridas, entre ellas ocho policías y tres civiles, en un ataque dirigido contra el comando de la Policía del departamento de Norte de Santander.
La explosión ocurrió en el barrio Tasajero, cerca del mercado de Cenabastos, donde habitualmente circulan vehículos de carga en horas de la madrugada. Según las autoridades, el automóvil utilizado para transportar los explosivos no despertó sospechas debido al intenso movimiento comercial de la zona.
Tras la primera detonación se registraron nuevas explosiones provocadas por artefactos explosivos lanzados en el mismo sector, lo que aumentó el pánico entre los residentes y comerciantes. Entre los civiles lesionados figura una mujer que vendía café en un puesto ambulante.
Las autoridades colombianas calificaron el hecho como un ataque terrorista y ofrecieron una recompensa superior a 32.000 dólares por información que permita identificar y capturar a los responsables.
El secretario de Seguridad de Norte de Santander, George Quintero, confirmó que ocho miembros de la Policía y tres particulares resultaron heridos.
«Es un hecho atroz y violento. Lamentamos profundamente lo ocurrido», señaló el funcionario.
El atentado ocurre apenas seis días antes de la investidura del presidente electo Abelardo de la Espriella, quien condenó el ataque y reiteró su compromiso de fortalecer la seguridad nacional.
«Condeno con absoluta firmeza este cobarde atentado terrorista contra nuestra Policía Nacional. Mi solidaridad con los uniformados heridos, sus familias y todos los ciudadanos afectados», expresó el mandatario electo en un mensaje publicado en la red social X.
Por su parte, el futuro ministro de Defensa, el general retirado Jorge Eduardo Mora, aseguró que los grupos armados no lograrán intimidar al Estado.
«No lograrán sembrar miedo ni doblegar la institucionalidad. Colombia necesita unidad y una Fuerza Pública fortalecida para enfrentar a quienes recurren al terrorismo», manifestó.
El atentado se suma a una creciente ola de violencia en Norte de Santander. Hace apenas tres días, dos policías resultaron heridos en una emboscada contra la caravana del coronel Jorge Andrés Bernal en el municipio de El Zulia, mientras que en junio un periodista fue asesinado por sicarios en Cúcuta.
La región del Catatumbo, una de las más conflictivas del país, continúa siendo escenario de enfrentamientos y actividades de grupos armados ilegales como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Frente 33 de las disidencias de las FARC, organizaciones vinculadas a ataques contra la fuerza pública y al control de economías ilícitas.
Las autoridades mantienen un amplio operativo de seguridad para esclarecer el atentado y evitar nuevos actos violentos en una zona considerada estratégica por su cercanía con la frontera venezolana.








