Bogotá, 27 julio 2026.- El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció que su ceremonia de posesión del próximo 7 de agosto se realizará en Cali, capital del Valle del Cauca, después de descartar la idea inicial de asumir el cargo en una instalación militar de Popayán.
De la Espriella solicitó a la Cámara de Representantes que convoque la sesión solemne en Cali, argumentando que esta ciudad ofrece mejores condiciones de seguridad, logística y organización para un acto de la importancia institucional de la llegada de un nuevo jefe de Estado.
“Esta decisión me permite garantizar las condiciones necesarias para que haya un acto de posesión seguro, organizado y a la altura del significado que representa para Colombia”, afirmó el mandatario electo en un mensaje difundido en redes sociales.
Cambia Popayán por Cali debido a la actividad volcánica
Inicialmente, De la Espriella había planteado realizar su investidura en una guarnición militar de Popayán, en el departamento del Cauca, una región afectada durante décadas por el conflicto armado y la presencia de grupos ilegales.
La propuesta generó críticas por razones de seguridad, dificultades operativas y por considerar algunos sectores que una ceremonia presidencial en un recinto militar podría transmitir una imagen de subordinación del poder civil frente a las Fuerzas Armadas.
El presidente electo explicó que modificó su decisión debido a la actividad del volcán Puracé, cuyas emisiones de ceniza han afectado las operaciones del aeropuerto de Popayán.
“Las condiciones climáticas derivadas de la actividad volcánica en el suroccidente del país y las afectaciones que la caída de esa ceniza pueden generar sobre la operación logística me obligan a tomar una decisión responsable”, señaló.
Aun así, aseguró que mantiene su intención de rendir homenaje a los miembros de la fuerza pública que, según dijo, han defendido la democracia y la institucionalidad del país.
Seguridad será una prioridad del nuevo Gobierno
De la Espriella destacó que la elección de Cali mantiene su intención de realizar la investidura en el suroeste colombiano, una zona que calificó como una de las más golpeadas por el narcotráfico y la violencia.
El futuro mandatario anunció además que su primer consejo de seguridad como presidente se llevará a cabo en la base aérea Marco Fidel Suárez, en Cali.
“La seguridad volverá a ser la prioridad nacional”, afirmó.
La Constitución colombiana establece que la posesión presidencial debe realizarse ante el Congreso. Tradicionalmente, la ceremonia se ha celebrado en el Capitolio Nacional de Bogotá, aunque en los últimos años también se ha trasladado a espacios abiertos como la Plaza de Bolívar.
Gobierno cerrará 14 embajadas y reorganizará la diplomacia
Además del cambio de sede para la investidura, De la Espriella anunció una profunda reorganización del servicio exterior colombiano, que incluye el cierre de 14 embajadas y cerca de 15 consulados.
Entre las misiones diplomáticas que serán cerradas figuran las de Cuba, Nicaragua, Haití, Argelia, Azerbaiyán, Barbados, República Checa, Etiopía, Ghana, Hungría, Malasia, Rumanía, Senegal y Sudáfrica.
El presidente electo aclaró que estas medidas no implican necesariamente una ruptura de relaciones diplomáticas con esos países, salvo en los casos de Cuba y Nicaragua, donde afirmó que su Gobierno no mantendrá vínculos con lo que calificó como “tiranías”.
Según explicó, los colombianos residentes en esos países seguirán recibiendo servicios consulares mediante embajadas de otros países con representación concurrente.
Menos burocracia y más recursos para seguridad y servicios públicos
De la Espriella afirmó que la reducción de misiones diplomáticas busca hacer más eficiente la política exterior y liberar recursos para áreas prioritarias como seguridad, salud, educación e infraestructura.
También anunció la unificación de algunas representaciones diplomáticas que considera duplicadas, como la embajada de Colombia en Francia y la representación ante la Unesco en París, así como la embajada en Italia y la misión ante la FAO en Roma.
Durante sus primeros 100 días de Gobierno, adelantará una auditoría técnica de las demás embajadas y consulados para evaluar su continuidad.
“El dinero que ahorremos en burocracia será invertido en seguridad, salud, educación, infraestructura y oportunidades para los colombianos más vulnerables”, aseguró.
El futuro presidente afirmó que su política exterior estará enfocada en atraer inversión extranjera, ampliar mercados comerciales y defender los intereses estratégicos de Colombia.








