
Bogotá, 17 Julio.- El senador colombiano Iván Cepeda, excandidato presidencial de izquierda, anunció este viernes que no participará en la ceremonia de investidura del presidente electo Abelardo de la Espriella, prevista para el próximo 7 de agosto, al cuestionar la legitimidad política y ética del nuevo mandatario por sus vínculos con Estados Unidos.
“De la Espriella podrá posesionarse como presidente de la República, pero no por ese acto formal tendrá legitimidad política y ética como presidente”, afirmó Cepeda durante una declaración ante los medios de comunicación, a pocos días de la instalación del nuevo Congreso, donde asumirá el liderazgo de la oposición desde el Senado como jefe de la bancada del Pacto Histórico.
El dirigente de izquierda confirmó que no acudirá al acto oficial y anunció que promoverá una estrategia de “desobediencia civil”, que describió como una acción “pública, pacífica, no violenta y consciente”, aunque no precisó qué tipo de movilizaciones o iniciativas impulsará.
Críticas por la relación con Estados Unidos
Cepeda acusó al presidente electo y a su entorno político de permitir que Estados Unidos tenga influencia sobre la seguridad nacional colombiana, relacionando sus señalamientos con la reunión que sostuvo el jueves en Washington el vicepresidente electo José Manuel Restrepo con el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio.
El senador también cuestionó las recientes medidas anunciadas por el Departamento de Estado de Estados Unidos, que establecen restricciones de visado contra integrantes de grupos identificados como organizaciones “terroristas de extrema izquierda” y personas vinculadas con actividades de financiación, reclutamiento o apoyo a delitos.
Según Cepeda, estas decisiones forman parte de una nueva doctrina de seguridad que podría utilizarse para perseguir a sectores de izquierda, criminalizar las protestas sociales y estigmatizar a organizaciones civiles y comunidades migrantes en América Latina.
Caso Beto Coral
El congresista también volvió a pronunciarse sobre la detención y posterior deportación desde Estados Unidos del activista colombiano Franklin Humberto Coral Garrido, conocido como Beto Coral.
Cepeda aseguró que la expulsión del activista fue producto de una persecución política y responsabilizó directamente al presidente electo De la Espriella.
“No me cabe duda de que esa decisión arbitraria corresponde a una acción y a una solicitud del señor De la Espriella”, afirmó.
Coral regresó a Colombia el jueves, después de permanecer detenido durante un mes en Arizona por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
La postura de Cepeda anticipa una relación tensa entre el nuevo gobierno y sectores de la oposición de izquierda, que ya preparan una agenda de confrontación política desde el Congreso y las calles.







