Nueva York, 1 de junio.- Las fuerzas del orden del estado de Nueva Jersey detuvieron en la noche del domingo a decenas de personas durante una protesta frente al centro de inmigración Delaney Hall, en la ciudad de Newark, en medio de denuncias por las condiciones de los migrantes recluidos en estas instalaciones.
Según informaron medios locales, al menos una veintena de personas fueron arrestadas por violar el toque de queda impuesto por el alcalde de Newark, Ras Baraka, tras varias noches de enfrentamientos entre manifestantes y agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Toque de queda y enfrentamientos con la policía
Las autoridades locales habían establecido un toque de queda a partir de las 21:00 horas, medida que fue comunicada a los manifestantes en inglés y español, de acuerdo con la fiscal general de Nueva Jersey, Jennifer Davenport.
Davenport explicó en la red social X que un grupo de manifestantes, algunos con cascos, escudos o máscaras de gas, se negó a abandonar la zona, lo que derivó en intervenciones policiales y detenciones.
“Estoy agradecida a las fuerzas de seguridad por desescalar esta situación”, señaló la fiscal.
Uso de gas lacrimógeno y tensión en la protesta
De acuerdo con el New York Post, tras el inicio del toque de queda permanecían alrededor de un centenar de personas frente al centro de detención, donde agentes utilizaron gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes.
En videos difundidos por medios estadounidenses y compartidos por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), se observa a agentes antidisturbios utilizando escudos y reduciendo a algunos participantes en el suelo durante los enfrentamientos.
El DHS defendió la actuación policial y advirtió que “si participas en disturbios, serás detenido”, en un mensaje en el que afirmó que no se tolerará la “anarquía”.
Protestas por las condiciones de los migrantes
Las movilizaciones frente a Delaney Hall se han intensificado en los últimos días, después de que un grupo de migrantes recluidos iniciara una huelga de hambre para denunciar presuntas condiciones inhumanas dentro del centro.
La gobernadora de Nueva Jersey, la demócrata Mikie Sherrill, señaló que el objetivo de las autoridades debe ser garantizar mejores condiciones para los detenidos y proteger a los manifestantes pacíficos, aunque condenó los actos violentos registrados durante las protestas.
“Debemos centrarnos en abogar por mejores condiciones para los detenidos y sus familias”, afirmó.
Un conflicto en expansión
Las protestas se han convertido en un nuevo foco de tensión en torno a la política migratoria en Estados Unidos, en un contexto de creciente polarización sobre el funcionamiento de los centros de detención y el papel de las agencias federales de inmigración.
Las autoridades locales mantienen abierta la investigación sobre los incidentes ocurridos durante las últimas jornadas de movilización.








