Lima, 13 de abril de 2026.- Las elecciones presidenciales en Perú avanzan hacia una segunda vuelta electoral entre la candidata derechista Keiko Fujimori y el ultraconservador Rafael López Aliaga, en una jornada marcada por retrasos logísticos, denuncias de fraude sin pruebas y una inédita extensión del proceso de votación.
Según un conteo rápido de la encuestadora Datum, basado en 1.500 actas, Fujimori lidera con un 16,8 % de los votos válidos, seguida por López Aliaga con 12,9 %, mientras que el centrista Jorge Nieto alcanza un 11,4 %, manteniendo aún posibilidades de disputar el segundo lugar.
Con el 40 % de los votos escrutados, los resultados muestran una contienda más ajustada: Fujimori obtiene el 17,1 %, López Aliaga el 16,4 % y Nieto el 13,8 %, reflejando la alta fragmentación del escenario político peruano.
De confirmarse esta tendencia, Fujimori llegaría por cuarta vez consecutiva a una segunda vuelta, tras haber sido derrotada previamente por Ollanta Humala en 2011, Pedro Pablo Kuczynski en 2016 y Pedro Castillo en 2021. Para López Aliaga, en cambio, sería su primera participación en un balotaje presidencial.
Tras conocerse los primeros resultados, Fujimori celebró el posible escenario electoral destacando que la izquierda quedaría fuera de la segunda vuelta. Mientras tanto, el candidato de izquierda Roberto Sánchez se ubica en la novena posición con apenas 3,61 %, aunque aún faltan por contabilizar votos rurales donde mantiene mayor respaldo.
La jornada electoral estuvo marcada por graves problemas logísticos, especialmente en Lima, donde la falta de material electoral impidió que unos 52.000 votantes pudieran ejercer su derecho en tiempo. Ante esta situación, el Jurado Nacional de Elecciones autorizó una medida inédita: extender la votación hasta este lunes en trece centros educativos.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) atribuyó los retrasos a fallos de la empresa encargada de la distribución del material, que en algunos casos llegó hasta cinco horas tarde.
En medio de la polémica, López Aliaga denunció sin pruebas un supuesto fraude electoral y presentó una demanda contra el jefe de la ONPE, Piero Corvetto, solicitando incluso su detención inmediata por presunta omisión de funciones.
Sin embargo, tanto la Unión Europea como la Organización de Estados Americanos, a través de sus misiones de observación electoral, señalaron que el proceso se desarrolló sin irregularidades significativas y con una alta participación ciudadana.
Más de 27,3 millones de peruanos estaban convocados a las urnas para elegir a sus autoridades del período 2026-2031, en un contexto de profunda crisis política, tras una década en la que el país ha tenido ocho presidentes. El resultado final definirá si Perú logra encaminarse hacia una mayor estabilidad institucional o continúa sumido en la incertidumbre política.








