Drummondville, 12 de abril de 2026.- Los miembros de la Coalition Avenir Québec (CAQ) votan este domingo para elegir a su nuevo líder y próximo primer ministro de la provincia, en una jornada clave que marcará el futuro político de Quebec tras la salida de François Legault.
La votación se lleva a cabo en la ciudad de Drummondville, donde más de 20.500 militantes del partido están llamados a decidir entre dos candidatos: Christine Fréchette y Bernard Drainville. Los resultados se darán a conocer alrededor de las 16:00 horas, poco después del cierre de las urnas.
La contienda busca reemplazar a Legault, quien fundó la CAQ en 2011 y la llevó a obtener dos mayorías consecutivas, pero anunció su dimisión en enero ante el desplome de la popularidad del partido en las encuestas.
Fréchette, exministra de Economía, ha centrado su campaña en la reactivación económica, proponiendo incluso reabrir el debate sobre el gas de esquisto y la fracturación hidráulica. Por su parte, Drainville, exministro de Medio Ambiente y figura con pasado en el Parti Québécois, ha apostado por un discurso más conservador, enfocado en la identidad quebequense y el endurecimiento de las políticas migratorias.
Drainville es conocido por haber impulsado la llamada “Carta de Valores”, antecedente de la ley de laicidad aprobada en 2019, que restringe el uso de símbolos religiosos en determinados cargos públicos.
El nuevo líder de la CAQ enfrentará un escenario complejo. Según las últimas encuestas, el partido cuenta con apenas 9% de intención de voto, mientras proyecciones electorales sugieren que podría quedarse sin representación en las próximas elecciones provinciales.
El resultado de esta elección interna también podría tener consecuencias más amplias en el panorama político de Quebec, especialmente en la disputa entre el Parti Québécois y los liberales, lo que podría reactivar el debate sobre un nuevo referéndum de independencia.
Durante la campaña, ambos candidatos coincidieron en prometer límites a la inmigración, mejoras en el acceso a la vivienda y la salud, así como una reducción del tamaño del Estado, en un intento por reconectar con un electorado cada vez más desencantado.
La decisión de este domingo no solo definirá el liderazgo de la CAQ, sino que también podría marcar el rumbo político de Quebec en un momento de incertidumbre y reconfiguración del poder en la provincia.








