Washington, 27 mar.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves que firmará una orden ejecutiva para garantizar el pago inmediato a los agentes de seguridad aeroportuaria, quienes han trabajado sin salario debido al cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), con el objetivo de reducir los retrasos y problemas operativos en los aeropuertos del país.
Trump indicó en su cuenta de Truth Social que instruirá al nuevo secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, para ejecutar el pago «de inmediato», haciendo frente a la «situación de emergencia» y buscando «detener el caos en los aeropuertos».
El mandatario volvió a atribuir la crisis al rechazo de los demócratas a financiar completamente al DHS sin incluir políticas migratorias más estrictas para supervisar a los agentes, tras polémicas redadas que dejaron dos ciudadanos estadounidenses fallecidos en enero.
El bloqueo presupuestario, vigente desde el 14 de febrero, ha dejado sin fondos discrecionales a agencias como la Administración de Seguridad del Transporte (TSA), provocando que miles de agentes trabajen sin cobro y generando quejas por ausentismo y largas filas en los controles aeroportuarios.
Según datos del DHS, un 40,3 % de la plantilla de la TSA en el Aeropuerto William P. Hobby de Houston (Texas) se ausentó esta semana; le sigue el Aeropuerto Internacional Hartsfield‑Jackson de Atlanta (Georgia) con un 37,4 % de bajas; el Aeropuerto Intercontinental George Bush de Houston (Texas) con 36,1 %; y el Aeropuerto Internacional Louis Armstrong de Nueva Orleans (Luisiana) con un 34,9 % de ausencias.
Para mitigar los retrasos, la Administración de Trump movilizó a agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en más de 10 aeropuertos, aunque no se ha precisado el número total de efectivos. Tom Homan, zar de la frontera de la Casa Blanca, explicó que el ICE apoyará a la TSA en tareas que no requieren conocimientos especializados, como vigilar salidas, gestionar filas y controlar multitudes.
Organizaciones promigrantes han criticado esta medida, especialmente tras sugerencias de Trump de que los agentes federales podrían realizar arrestos y detenciones, aunque no sea el objetivo principal del despliegue.








