San Salvador, 16 Marzo.- El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, arremetió el domingo contra activistas y organizaciones de derechos humanos que cuestionan su régimen de excepción, asegurando que buscan liberar a todos los pandilleros detenidos desde su implementación en marzo de 2022.
Las declaraciones de Bukele respondieron al informe del Grupo Internacional de Expertas y Expertos para la Investigación de Violaciones de Derechos Humanos (GIPES) presentado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en Guatemala, que señala posibles crímenes de lesa humanidad cometidos durante el estado de excepción, incluyendo detenciones arbitrarias, tortura, asesinatos, desapariciones forzadas, violaciones sexuales y persecución.
El mandatario publicó en la red social X que el documento sostiene que el 100% de las detenciones serían arbitrarias, lo que, a su juicio, implicaría la liberación de todos los detenidos. «Nadie, y menos alguien que dice ser defensor de derechos humanos, puede argumentar que es legal mantener en prisión a una persona detenida arbitrariamente», afirmó.
Bukele cuestionó que el informe indique que encarcelar a una persona únicamente por pertenecer a una pandilla, sin delito específico, constituiría una violación de derechos humanos. El informe del GIPES asegura que más de 89.000 personas han sido detenidas de manera arbitraria o sin debido proceso, además de reportar 540 casos de desapariciones forzadas y 403 muertes en custodia del Estado, incluidas cuatro de menores.
El Congreso salvadoreño, a solicitud de Bukele, aprobó la medida que suspende derechos fundamentales como ser informado de los motivos de la detención y tener acceso a un abogado, y amplía de 72 horas a 15 días la detención sin audiencia. Además, reformó el Código Penal para tipificar como delito pertenecer a una pandilla, con penas de 20 a 40 años, y de hasta 60 años para los cabecillas. La Ley Penal Juvenil también fue modificada, estableciendo condenas de hasta 20 años para pandilleros de 16 años y hasta 10 años para los de 12 años.
Desde la entrada en vigor, las autoridades informaron la captura de 91.300 acusados de pertenecer a pandillas o tener vínculos con ellas, mientras Bukele asegura que 8.000 inocentes han sido liberados.








