Greeley, 16 Marzo.- Un petrolero paquistaní se convirtió el lunes en la primera carga no iraní en atravesar el estrecho de Ormuz con su sistema de transpondedor automático AIS activado desde el inicio de la guerra, generando expectativas sobre una posible reapertura de esta vía marítima estratégica y provocando un desplome de más del 5% en los precios del petróleo.
El buque Aframax Karachi, de bandera paquistaní y cargado con crudo Das de Abu Dhabi, completó el tránsito mientras emitía su señal AIS, según informó el monitor marítimo MarineTraffic. “Esto sugiere que algunos envíos seleccionados podrían estar recibiendo paso seguro negociado”, indicó MarineTraffic en su cuenta de X.
Con 237 metros de eslora y 11,5 metros de calado, el Karachi ingresó a aguas iraníes el domingo y se encontraba el lunes en el golfo de Omán a aproximadamente 9,6 nudos, tras haber estado amarrado en el hub petrolero de la isla Das en Emiratos Árabes Unidos.
La noticia impactó de inmediato en los mercados: el West Texas Intermediate cayó más del 5% hasta 93,37 dólares por barril, mientras el Brent del mar del Norte descendió más del 2% hasta 100,28 dólares, luego de superar los 106 dólares en la sesión asiática.
El estrecho de Ormuz, por donde transita normalmente una quinta parte del petróleo mundial y del gas natural licuado, se ha mantenido prácticamente paralizado desde el 28 de febrero, cuando ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán provocaron represalias de Teherán para presionar la economía global.
A pesar del tránsito del Karachi, la navegación en la zona sigue limitada. La firma Lloyd’s List Intelligence registró solo 77 buques cruzando el estrecho desde el inicio del conflicto, en su mayoría de la llamada “flota fantasma”. Además, 20 naves comerciales, incluidas nueve petroleras, fueron atacadas o reportaron incidentes desde el 1 de marzo, según las Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido.
El cruce del Karachi ocurre en medio de presión diplomática internacional. El presidente Donald Trump solicitó a siete países, entre ellos China, Francia, Japón y Reino Unido, enviar buques de guerra para escoltar petroleros, pero la mayoría rechazó participar. El primer ministro británico Keir Starmer prometió trabajar en un “plan colectivo viable” con socios europeos, aunque descartó una misión de la OTAN, postura respaldada por Alemania, Polonia, España, Japón y Australia.
Por su parte, Irán mantuvo ataques con drones y misiles contra Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, mientras el canciller iraní Abbas Araghchi descartó negociaciones directas con Washington, aunque se mostró dispuesto a dialogar con otros países sobre un paso seguro por el estrecho.








