Vilna, Lituania, 13 dic.— Las autoridades de Bielorrusia liberaron este sábado al Premio Nobel de la Paz Ales Bialiatski y a Maria Kolesnikova, una de las figuras más emblemáticas de la oposición, en un gesto que coincide con el acercamiento diplomático entre Minsk y Washington, confirmaron defensores de derechos humanos a The Associated Press.

Las excarcelaciones se producen mientras el presidente Alexander Lukashenko intenta reducir el aislamiento internacional de su régimen. A cambio del alivio de sanciones, el mandatario indultó a 123 presos, informó la agencia estatal Belta, pocas horas después de que Estados Unidos anunciara el levantamiento de sanciones al sector de la potasa, el principal producto de exportación del país.

Un giro estratégico en plena presión internacional

Aliado clave de Rusia, Bielorrusia ha enfrentado durante años sanciones occidentales por la represión de los derechos humanos y por permitir que Moscú utilizara su territorio para la invasión de Ucrania en 2022. Lukashenko gobierna el país, de 9,5 millones de habitantes, con mano dura desde hace más de tres décadas.

Desde julio de 2024, las autoridades bielorrusas han liberado a cientos de presos políticos, en lo que analistas interpretan como una estrategia de deshielo diplomático con Occidente.

El enviado especial de Estados Unidos para Bielorrusia, John Coale, anunció el levantamiento de las sanciones a la potasa tras reunirse con Lukashenko en Minsk durante dos días.

Estamos levantando sanciones y liberando presos. Estamos hablando constantemente”, declaró Coale, citado por Belta, describiendo las conversaciones como “muy productivas” y afirmando que la normalización de relaciones es el objetivo de Washington.

Bialiatski y Kolesnikova, símbolos de la oposición

La liberación de Bialiatski y Kolesnikova fue confirmada por Pavel Sapelka, defensor de derechos humanos del grupo Viasna.

Bialiatski, fundador de Viasna, el grupo de derechos humanos más antiguo y reconocido del país, recibió el Premio Nobel de la Paz en 2022 junto con el grupo ruso Memorial y el Centro para las Libertades Civiles de Ucrania, cuando aún se encontraba encarcelado.

Posteriormente fue condenado en 2023 a 10 años de prisión por cargos de contrabando y financiación de protestas, acusaciones denunciadas internacionalmente como políticamente motivadas. Las autoridades lo calificaron como “especialmente peligroso” por supuestas “tendencias extremistas”.

El activista de 63 años permanecía recluido en una colonia penal en Gorki, conocida por golpizas y trabajos forzados. Su esposa había advertido sobre el grave deterioro de su salud, mientras un panel de expertos de la ONU exigía su liberación inmediata.

Por su parte, Maria Kolesnikova, de 43 años, fue una figura central de las protestas masivas de 2020 contra Lukashenko y una estrecha aliada de la líder opositora en el exilio Sviatlana Tsikhanouskaya.

Convertida en símbolo de resistencia, Kolesnikova frustró un intento de deportación en septiembre de 2020 al romper su pasaporte en la frontera con Ucrania y regresar voluntariamente a Bielorrusia. En 2021 fue condenada a 11 años de prisión por conspiración para tomar el poder. Durante su reclusión sufrió una grave enfermedad que requirió cirugía.

Parte de un acuerdo más amplio

La última reunión previa entre funcionarios estadounidenses y Lukashenko se produjo en septiembre de 2025, cuando Washington alivió parcialmente sanciones tras la liberación de más de 50 presos políticos, enviados entonces a Lituania.

En total, Bielorrusia ha excarcelado más de 430 presos políticos desde julio de 2024, en un intento por aliviar la presión internacional.

La liberación de presos políticos demuestra que Lukashenko siente el impacto de las sanciones occidentales”, afirmó Tsikhanouskaya a la AP, aunque advirtió que el régimen no ha cambiado su política represiva ni su respaldo a la guerra de Rusia contra Ucrania.

La potasa, eje de la negociación

Bielorrusia llegó a representar cerca del 20 % del mercado mundial de fertilizantes de potasio, pero sus exportaciones se desplomaron tras las sanciones contra la empresa estatal Belaruskali y el cierre del tránsito por el puerto lituano de Klaipeda.

Según la economista Anastasiya Luzgina, del centro BEROC, las sanciones “privaron al país de una fuente clave de divisas y de acceso a mercados estratégicos”.

“Minsk espera que el levantamiento de sanciones estadounidenses abra la puerta a aliviar las sanciones europeas, que son mucho más dolorosas”, explicó.

Durante las recientes conversaciones, también se abordaron la situación en Venezuela y la guerra en Ucrania, informó Belta. Coale señaló que Lukashenko ofreció “consejos útiles” sobre el conflicto, subrayando su estrecha relación con el presidente ruso Vladímir Putin.

Naturalmente, el presidente Putin puede aceptar algunos consejos y no otros”, concluyó el enviado estadounidense.

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