Múnich, 14 dic.— El canciller alemán Friedrich Merz advirtió este sábado que el presidente ruso Vladimir Putin “no parará” y que, si Ucrania cae, avanzará más allá de sus fronteras, estableciendo un inquietante paralelismo con los acontecimientos de 1938, cuando Adolf Hitler ocupó la región checoslovaca de los Sudetes tras la Conferencia de Múnich, sin que ello frenara sus posteriores ambiciones territoriales.
“Desde 2022 lo sabemos: se trata de una guerra de agresión de Rusia contra Ucrania y contra Europa. Y si Ucrania cae, no se detendrá”, afirmó Merz durante el congreso de la Unión Socialcristiana (CSU) en Múnich. “Putin no se detiene. Y quien no lo crea, que analice con atención sus estrategias, documentos y discursos”, añadió.
Una advertencia contra el apaciguamiento
El jefe del Gobierno alemán subrayó que el mayor peligro reside en permitir avances iniciales que incentiven nuevas agresiones, del mismo modo que ocurrió en la Europa previa a la Segunda Guerra Mundial.
Merz recordó que los indicios de la estrategia del Kremlin ya eran visibles en 2014, con la anexión de Crimea y el inicio del conflicto en el Donbás, y alertó de que la política de apaciguamiento aplicada entonces tuvo consecuencias desastrosas.
“Aquí se trata de un cambio fundamental de las fronteras en Europa y de la restauración de la antigua Unión Soviética, con una amenaza militar directa para los países que formaron parte de ese imperio”, recalcó.
Llamado a reforzar la defensa europea
En este contexto, Merz llamó a preservar la unidad europea y a fortalecer la capacidad de defensa común, advirtiendo que la disuasión militar sigue siendo esencial.
“Debemos mantener la OTAN y la alianza occidental el mayor tiempo posible, pero también invertir en nuestra propia capacidad de defensa para que la disuasión vuelva a funcionar”, sostuvo. Asimismo, alertó sobre el desplazamiento de los centros de poder político y económico a nivel global, lo que —según dijo— pone en riesgo la libertad, la paz, el Estado de derecho y la democracia en Europa.
Alemania acusa a Rusia de ciberataques y desinformación
Paralelamente, el Gobierno alemán acusó a Rusia de llevar a cabo ciberataques y campañas de desinformación destinadas a influir en las elecciones federales de febrero de 2025 y a desestabilizar la democracia alemana.
Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores aseguró que los servicios de inteligencia han reunido pruebas concluyentes que vinculan estos ataques a grupos de hackers controlados por el servicio de inteligencia militar ruso (GRU).
“Podemos atribuir claramente el ciberataque contra la seguridad aérea alemana en agosto de 2024 al grupo APT28, también conocido como Fancy Bear”, afirmó el portavoz, quien también señaló la campaña de desinformación denominada “Storm 1516”.
Influencia electoral y objetivos políticos
Según las autoridades, esta campaña buscó influir y desestabilizar las recientes elecciones federales, en las que el partido conservador liderado por Merz resultó vencedor y la ultraderecha de AfD obtuvo su mejor resultado histórico.
La desinformación incluyó imágenes generadas artificialmente y contenidos manipulados para dividir a la sociedad y minar la confianza en las instituciones. Entre los principales objetivos figuraron el propio Merz, la exministra de Asuntos Exteriores Annalena Baerbock y el exvicecanciller Robert Habeck, ambos del partido Los Verdes.
El jefe de la inteligencia interna alemana (BfV), Sinan Selen, advirtió que “la campaña ‘Storm-1516’ muestra de forma muy concreta cómo se ataca nuestro orden democrático”, señalando la implicación de influencers prorrusos, teorías conspirativas y círculos de extrema derecha.
Respuesta europea y tensión con Moscú
El Ejecutivo alemán anunció nuevas contramedidas coordinadas con socios europeos, que incluyen sanciones individuales contra actores híbridos y un mayor control de los desplazamientos de diplomáticos rusos en el espacio Schengen, con el objetivo de mejorar el intercambio de información y reducir riesgos de inteligencia.
La Embajada rusa en Berlín rechazó categóricamente las acusaciones, calificándolas de “infundadas y absurdas”, mientras Berlín insiste en que dispone de pruebas sólidas que demuestran la responsabilidad de Moscú.
Alemania continúa siendo el segundo mayor proveedor de ayuda a Ucrania desde la invasión rusa a gran escala en 2022, en un contexto en el que, según Merz, la seguridad europea ya no puede darse por garantizada como en décadas anteriores.








