Cupertino, 21 abr.- El director ejecutivo de Apple, Tim Cook, dejará el cargo que asumió tras la era de Steve Jobs después de casi 15 años al frente de la compañía, en un periodo en el que la empresa alcanzó una expansión histórica impulsada por el iPhone y un fuerte crecimiento en su valor de mercado.
Según el anuncio corporativo, Cook abandonará el puesto de consejero delegado el próximo 1 de septiembre, momento en el que será sustituido por el actual responsable de ingeniería de hardware de Apple, John Ternus. El directivo saliente pasará a desempeñar funciones de presidente ejecutivo dentro de la compañía.
Durante la etapa de Cook, Apple consolidó su posición como una de las empresas más valiosas del mundo, con un incremento de capitalización que superó los 3,6 billones de dólares, en una trayectoria marcada por la expansión del ecosistema del iPhone, los servicios digitales y nuevos productos tecnológicos.
En un comunicado, Cook afirmó que dirigir Apple ha sido “el mayor privilegio” de su vida y expresó su gratitud hacia el equipo de la compañía. “Amo Apple con todo mi ser y estoy muy agradecido de haber trabajado con personas tan innovadoras y comprometidas”, señaló.
El relevo se produce en una transición similar a la de otros grandes ejecutivos tecnológicos como Jeff Bezos en Amazon o Reed Hastings en Netflix, quienes también dieron paso a nuevas etapas tras liderar periodos de fuerte crecimiento en sus compañías.
Aunque Cook fue durante años comparado con el estilo visionario de Steve Jobs, su gestión consolidó la expansión global de Apple y permitió que la empresa mantuviera su liderazgo en el sector tecnológico tras el fallecimiento de su fundador.








