MOSCÚ, 21 abr.- Una estructura internacional de reclutamiento, presuntamente operada por agencias privadas y facilitadores locales, está captando a ciudadanos de América Latina con ofertas laborales falsas para trasladarlos a Federación Rusa, donde terminan siendo incorporados a operaciones militares en el contexto de la guerra en Ucrania. Según una investigación periodística, los afectados —procedentes de países como El Salvador, Colombia y Cuba— son engañados mediante promesas de empleo bien remunerado en áreas como seguridad, construcción o logística.

El proceso de captación se desarrolla principalmente en redes sociales como TikTok, Facebook y Telegram, donde los reclutadores publican anuncios con incentivos económicos que incluyen bonos de hasta 50.000 dólares, salarios mensuales superiores a los 2.500 dólares y la promesa de ciudadanía rusa acelerada.

Sin embargo, al llegar a territorio ruso, la situación cambia radicalmente. De acuerdo con testimonios y reportes, los reclutados son despojados de sus documentos y obligados a firmar contratos en ruso que los comprometen a participar en operaciones militares “hasta el final de la guerra”. Muchos terminan en zonas de combate tras recibir entrenamientos mínimos.

El esquema ha generado alarma en varios países. En El Salvador, familiares de afectados han denunciado la existencia de presuntos intermediarios locales que ofrecen trabajos en sectores petroleros o de seguridad privada. Casos similares han sido reportados en Colombia, donde incluso exmilitares habrían sido reclutados.

Organismos internacionales han advertido sobre la magnitud del fenómeno. Datos citados en informes indican que miles de extranjeros han sido captados en distintas regiones del mundo, incluyendo hasta 20.000 ciudadanos de Cuba y contingentes significativos en Asia y África.

Las víctimas denuncian que los supuestos trabajos no combatientes —como cocina o logística— terminan convirtiéndose en misiones de primera línea. Videos y testimonios difundidos en redes sociales muestran a reclutados relatando condiciones extremas, abusos y falta de opciones para abandonar el servicio.

Expertos y organismos como la Organización de las Naciones Unidas advierten que estas prácticas podrían constituir trata de personas con fines de reclutamiento militar, aprovechando la vulnerabilidad económica de los trabajadores para integrarlos a un conflicto armado sin garantías legales ni posibilidad de retorno inmediato.

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