Buenos Aires, 23 de abril.- El presidente de Argentina, Javier Milei, presentó ante el Congreso un ambicioso proyecto de reforma política que propone eliminar las elecciones primarias, modificar el financiamiento partidario y prohibir la postulación de personas condenadas por delitos contra la administración pública.
La iniciativa llega en un contexto de creciente presión política sobre el gobierno debido a los resultados económicos, con críticas de la oposición en medio de un escenario marcado por la inflación y el ajuste fiscal.
Fin de las primarias
Uno de los ejes centrales del proyecto es la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), mecanismo vigente desde 2009 que permite a los partidos definir sus candidatos con participación ciudadana.
El gobierno argumenta que esta medida responde a razones de ahorro fiscal. Según datos oficiales, las primarias de 2023 costaron unos 45.000 millones de pesos. “Las primarias vuelven a ser un asunto interno de los partidos, no del Estado”, señaló la oficina presidencial en un comunicado.
Analistas políticos advierten que la eliminación de las PASO podría afectar la capacidad de la oposición para articular candidaturas competitivas. Según el politólogo Sergio Berensztein, este sistema facilita la construcción de coaliciones, por lo que su eliminación podría alterar el equilibrio político.
“Ficha limpia” y financiamiento
El proyecto también incorpora la llamada “Ficha Limpia”, una cláusula que impediría que personas condenadas por corrupción puedan postularse o ejercer cargos públicos.
Además, plantea una reforma del financiamiento político con el objetivo de aumentar la transparencia. El gobierno sostiene que actualmente solo el 10% de los fondos partidarios está debidamente registrado, mientras que el resto permanece fuera del sistema formal.
Otra de las propuestas es eliminar la obligación de los medios de comunicación de ceder espacios gratuitos para publicidad electoral durante las campañas.
Trámite legislativo y contexto político
Para convertirse en ley, la reforma deberá obtener al menos 129 votos en la Cámara de Diputados y 37 en el Senado, un desafío considerable para el oficialismo en un Congreso fragmentado.
La propuesta forma parte de la estrategia de Milei para retomar la iniciativa política en medio de cuestionamientos por la situación económica. El mandatario llegó al poder con la promesa de controlar la inflación, pero enfrenta críticas tras el repunte de los precios en los últimos meses.
El debate sobre la reforma abre un nuevo frente político en Argentina, con implicaciones directas en el sistema electoral y en la dinámica de poder entre el oficialismo y la oposición.








