Bangkok, 7 agosto.- Un estudiante de 14 años abrió fuego este viernes en una escuela secundaria de las afueras de Bangkok, dejando al menos siete personas muertas y 23 heridas, según las autoridades tailandesas. El atacante también habría matado previamente a sus dos abuelos en la vivienda familiar antes de dirigirse al centro educativo.
El tiroteo ocurrió alrededor de las 10:00 de la mañana en la escuela Debsirin Nonthaburi, en la provincia de Nonthaburi, al noroeste de Bangkok. Cinco de las víctimas mortales eran trabajadores del centro, entre ellos profesores y personal administrativo, informó el viceministro del Interior, Polapee Suwunchwee.
El primer ministro tailandés, Anutin Charnvirakul, confirmó posteriormente que el atacante tenía 14 años y que se suicidó después del tiroteo. Según el mandatario, el adolescente vivía con sus abuelos y había mostrado señales de estrés relacionadas con la escuela.
La policía indicó que el arma utilizada era pequeña y compacta y estaba registrada legalmente a nombre del abuelo del menor.
Estudiantes huyeron de la escuela
La escuela cuenta con unos 3.000 estudiantes, de entre 12 y 18 años. Tras comenzar los disparos, numerosos alumnos corrieron hacia el exterior mientras otros se refugiaron dentro de las aulas.
Un testigo relató que algunos estudiantes permanecieron escondidos hasta que agentes de policía llegaron al edificio y los ayudaron a salir.
Amporn Niamfuang, propietaria de un restaurante situado a unos 50 metros del colegio, dijo que escuchó primero un disparo y posteriormente una ráfaga de tiros.
«Los estudiantes corrían asustados y salían a la calle. Las niñas se tomaban de las manos y lloraban», relató.
El hospital Bangyai, situado a unos cinco kilómetros de la escuela, informó de que había atendido a 23 personas heridas, la mayoría por impactos de bala, y que 10 se encontraban en estado crítico.
Las autoridades educativas anunciaron la suspensión de las clases entre el 10 y el 14 de agosto y recomendaron al personal trabajar desde sus hogares durante ese período.
Los abuelos fueron asesinados antes del ataque
Después del tiroteo en la escuela, la policía se desplazó hasta la vivienda donde residían los abuelos del adolescente.
Los agentes encontraron la puerta cerrada y, tras forzarla, localizaron a ambos ancianos muertos por aparentes heridas de bala, según el comandante regional de la policía, Wattana Yeejeen.
El portavoz de la Real Policía Tailandesa, Trairong Piwpan, indicó que el menor aparentemente disparó primero contra sus abuelos antes de acudir a la escuela.
Una vez dentro del centro, habría comenzado a disparar desde su aula mientras la clase estaba en curso y posteriormente continuó disparando mientras caminaba por las instalaciones.
Según la policía, efectuó más de 20 disparos y llevaba consigo más de 30 balas cuando se quitó la vida.
Familiares del adolescente, entre ellos su tío y varias hermanas del abuelo, describieron al menor como una persona reservada y un buen estudiante. Aseguraron que desconocían que tuviera problemas importantes en su hogar o en la escuela.
Tailandia enfrenta un problema de armas
El tiroteo vuelve a poner el foco sobre la posesión de armas de fuego en Tailandia, que registra una de las tasas más elevadas de Asia.
Datos recopilados por Small Arms Survey y GunPolicy.org estimaron que en 2017 había aproximadamente 15,1 armas por cada 100 habitantes en manos de civiles, una proporción muy superior a la de otros países del sudeste asiático.
Tailandia registró además 3,49 muertes relacionadas con armas de fuego por cada 100.000 habitantes en 2023, según estadísticas citadas por World Population Review.
El país ha sufrido otros episodios violentos protagonizados por menores. En febrero, un adolescente de 17 años robó un arma a la policía y abrió fuego en una escuela secundaria del sur del país, en un ataque que dejó un muerto y dos heridos.
En 2023, otro adolescente de 14 años fue acusado de protagonizar un tiroteo en un importante centro comercial de Bangkok.








