Las Vegas, 5 agosto.- A casi tres décadas del asesinato de Tupac Shakur, uno de los crímenes más impactantes en la historia del hip hop estadounidense llega finalmente a los tribunales de Las Vegas, donde comenzará el juicio contra Duane “Keffe D” Davis, acusado de haber organizado el ataque que terminó con la vida del legendario rapero en 1996.
Davis, de 63 años, enfrenta un cargo de asesinato con arma mortal con un agravante relacionado con una presunta vinculación con una pandilla. El acusado permanece detenido desde finales de 2023 y se ha declarado inocente.
El proceso judicial busca determinar si Davis tuvo un papel clave en la planificación del tiroteo, aunque la acusación no señala necesariamente que haya sido quien disparó contra el artista.
Un crimen que marcó la historia del hip hop
El asesinato ocurrió la noche del 7 de septiembre de 1996, cuando Tupac Shakur viajaba como pasajero en un BMW negro conducido por Marion “Suge” Knight, fundador del sello Death Row Records.
Ambos habían asistido a una pelea de boxeo de Mike Tyson en el MGM Grand de Las Vegas y se dirigían hacia un club nocturno cuando un Cadillac blanco se colocó junto al vehículo.
Desde el automóvil fueron efectuados varios disparos contra Shakur, quien recibió heridas graves y murió seis días después, a los 25 años. Knight sobrevivió con lesiones menores.
Durante años, el caso permaneció sin una resolución judicial y se convirtió en uno de los mayores misterios de la cultura popular estadounidense.
La acusación contra “Keffe D”
La Fiscalía sostiene que Davis habría sido una figura central dentro del grupo que viajaba en el Cadillac desde donde se realizaron los disparos y que habría facilitado el arma utilizada en el ataque.
La investigación tomó nuevo impulso después de varias declaraciones públicas de Davis, entrevistas y la publicación en 2019 del libro “Compton Street Legend”, donde relató episodios relacionados con las disputas entre pandillas y el ambiente que rodeó el homicidio.
Los fiscales también basan parte de su caso en declaraciones realizadas por Davis ante medios de comunicación y autoridades.
La disputa que habría provocado el ataque
Según la teoría de la Fiscalía, el asesinato de Tupac fue una represalia por una pelea ocurrida horas antes en el hotel MGM Grand, donde el rapero y personas de su entorno agredieron a Orlando “Baby Lane” Anderson, sobrino de Davis.
La confrontación formaba parte de una larga rivalidad entre grupos vinculados a la escena del hip hop de los años 90, especialmente entre sectores relacionados con Death Row Records y Bad Boy Records.
La investigación también ha señalado vínculos entre pandillas como Mob Piru y South Side Compton Crips, cuyos enfrentamientos marcaron una época de violencia asociada a la industria musical estadounidense.
La defensa cuestiona las pruebas
Los abogados de Davis han intentado impedir que algunas de sus declaraciones públicas sean utilizadas durante el juicio.
La defensa argumenta que el libro publicado en 2019 contiene elementos de ficción y que no puede determinarse con exactitud qué partes corresponden directamente a Davis. También cuestiona la existencia de pruebas directas que demuestren que ordenó el asesinato.
Los abogados sostienen además que algunos testimonios provienen de personas que no estuvieron presentes durante el ataque.
Una figura que sigue vigente casi 30 años después
Tupac Shakur continúa siendo considerado una de las figuras más influyentes del hip hop mundial. Con más de 75 millones de discos vendidos, su música abordó temas como la desigualdad social, la violencia urbana, la familia y la identidad de las comunidades afroamericanas.
Su muerte, ocurrida en plena cima de su carrera, convirtió al rapero en un símbolo cultural y dejó abierta durante décadas una de las investigaciones criminales más conocidas de Estados Unidos.
El juicio contra Duane “Keffe D” Davis representa una nueva etapa en un caso que durante años estuvo rodeado de teorías, rumores y preguntas sin respuesta.








