El presidente español visitó la ciudad autónoma para evaluar la situación después de la llegada masiva de miles de migrantes desde Marruecos, mientras crece la tensión social y política.
Ceuta, 31 Julio.- El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, fue recibido este viernes en Ceuta entre protestas, insultos y gritos de «dimisión» por parte de un grupo de ciudadanos que se concentró frente al Ayuntamiento de la ciudad autónoma.
Más de un centenar de personas se reunieron en las inmediaciones del consistorio durante la llegada del mandatario español, quien acudió para mantener una reunión con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, el delegado del Gobierno y representantes de las fuerzas de seguridad desplegadas en la zona.
Entre los mensajes lanzados por los manifestantes se escucharon consignas como «Ceuta no se vende» y «Presidente dimisión», mientras la Policía Nacional establecía un perímetro de seguridad alrededor del edificio municipal.
Tensión tras la llegada masiva de migrantes
La visita de Sánchez se produjo después de una de las mayores crisis migratorias registradas en la frontera entre España y Marruecos.
Según estimaciones de las fuerzas de seguridad, cerca de 49.000 personas habrían ingresado de manera irregular en Ceuta durante los últimos días, una cifra extraordinaria para una ciudad con una población aproximada de 84.000 habitantes.
La situación generó preocupación entre residentes y comerciantes, con numerosos establecimientos de la ciudad que permanecieron cerrados ante el clima de incertidumbre y tensión.
Incidentes antes de la llegada del presidente
Poco antes de la llegada de Sánchez al Ayuntamiento, se registraron momentos de tensión entre algunos ciudadanos y migrantes que permanecían en las inmediaciones de la zona.
La Policía Local tuvo que intervenir para evitar enfrentamientos y controlar la situación.
Las autoridades españolas mantienen un amplio operativo de seguridad mientras continúan las negociaciones con Marruecos para gestionar el retorno de las personas que entraron irregularmente en territorio español.
Sánchez busca transmitir control de la situación
Durante su visita, el presidente del Gobierno analizó junto a las autoridades locales las medidas adoptadas para responder a la emergencia, así como los mecanismos de coordinación con Marruecos y las instituciones europeas.
El Ejecutivo español ha defendido la cooperación bilateral con Rabat y ha insistido en que la prioridad es garantizar la seguridad de la frontera, atender la situación humanitaria y aplicar los procedimientos legales correspondientes.
La crisis en Ceuta continúa generando un fuerte debate político en España, con críticas desde sectores de la oposición que responsabilizan al Gobierno por la gestión migratoria.







