Barcelona, 20 Julio.- Barcelona registró una caída del 11,2 % en los hechos delictivos durante el primer semestre de 2026 en comparación con el mismo periodo del año anterior, aunque el balance de seguridad refleja un aumento preocupante de los homicidios, que pasaron de cinco a nueve casos, un incremento del 80 %.
Los datos fueron presentados este lunes por el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y la consellera de Interior de la Generalitat, Núria Parlon, tras la reunión de la Junta de Seguridad de Barcelona, en la que participaron representantes de los cuerpos policiales, servicios de emergencia, Fiscalía y Judicatura.
Collboni calificó la reducción de delitos como “histórica” y destacó que se trata del descenso más importante de la última década, con excepción de los años marcados por la pandemia. Por su parte, Parlon atribuyó la mejora a una combinación de menor actividad delictiva y una mayor eficacia policial.
La criminalidad en Barcelona también se encuentra por debajo de los niveles registrados hace una década, con una reducción cercana al 12 % respecto a 2016, mientras que en el conjunto de Cataluña la caída media fue del 8,1 %.
Menos robos y menos delitos con armas blancas
Entre los principales descensos destacan la reducción del 20,9 % de los incidentes relacionados con armas blancas y una caída del 29,1 % en los robos asociados a este tipo de situaciones.
Los delitos vinculados a la multirreincidencia también disminuyeron un 15,9 %, uno de los principales objetivos del plan policial Kanpai, destinado a combatir a los delincuentes con alta repetición de delitos.
Durante este periodo, los Mossos d’Esquadra identificaron a 2.190 delincuentes considerados de alto riesgo de persistencia delictiva, quienes acumulan más de 6.200 delitos patrimoniales, principalmente robos y hurtos.
Los delitos contra el patrimonio, que representan la mayor parte de los registrados en la ciudad, bajaron un 13,5 %, mientras que los hurtos descendieron un 21,1 %.
Aumento de homicidios y preocupación por el crimen organizado
Pese a la mejora general de los indicadores de seguridad, los homicidios se convirtieron en el principal punto de preocupación. De los nueve asesinatos registrados durante los primeros seis meses del año, tres están relacionados con el crimen organizado y dos con casos de violencia machista.
Además, cuatro de los homicidios fueron cometidos mediante armas de fuego, una situación que las autoridades vinculan especialmente con disputas entre grupos relacionados con el narcotráfico.
“No queremos a esta gentuza en nuestra ciudad, ni que Barcelona se convierta en su campo de batalla”, afirmó Collboni al referirse a las organizaciones criminales.
Cinco de los nueve casos ya han sido esclarecidos con la detención de los presuntos responsables, mientras que otros cuatro continúan bajo investigación.
Menos agresiones sexuales, pero suben los delitos de odio
El informe también refleja una reducción del 9,4 % en las denuncias por agresiones sexuales, con una caída del 13,8 % en los casos relacionados con violencia de género.
Sin embargo, los delitos de violencia doméstica aumentaron un 52,4 %, mientras que los servicios de atención y protección a víctimas continuaron incrementando su actividad.
En contraste, los delitos de odio crecieron un 64,3 %, aunque las cifras absolutas siguen siendo reducidas, con 161 casos registrados durante el primer semestre de 2026.
Las autoridades aseguraron que Barcelona mantiene una tendencia positiva en la reducción general de la delincuencia, pero advirtieron que la lucha contra el crimen organizado y la presencia de armas de fuego seguirán siendo las principales prioridades de seguridad para la ciudad.








