Bogotá, 29 Mayo.- El candidato presidencial colombiano de izquierda Iván Cepeda ha asegurado que, en caso de ganar las elecciones presidenciales cuya primera vuelta se celebrará el próximo domingo, retomará las conversaciones de paz con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), aunque con un enfoque orientado a resultados concretos y no a prolongar lo que ha descrito como «diálogos eternos». «Vamos de entrada a buscar que el diálogo que lleva ya 30 años con el Ejército de Liberación Nacional fructifique», afirmó Cepeda en una entrevista con EFE, en la que insistió en la necesidad de avanzar hacia un acuerdo real dentro de una estrategia de paz en Colombia más eficaz y verificable. El aspirante del oficialista Pacto Histórico, quien lidera las encuestas aunque se anticipa una segunda vuelta el 21 de junio, subrayó que el proceso debe centrarse en resultados: «sobre la base de un diálogo absolutamente eficiente, no simplemente de seguir en diálogos eternos; aquí tiene que haber hechos», dijo.
Cepeda reconoció el escepticismo existente en torno a los intentos de negociación con el ELN, pero recordó que otros procesos similares también enfrentaron desconfianza antes de lograr avances significativos. En ese sentido, comparó la situación con el acuerdo de paz firmado con las extintas FARC en 2016, destacando que, pese a las dudas iniciales, fue posible alcanzar un entendimiento bajo el gobierno de Juan Manuel Santos. El candidato sostuvo que esa experiencia demuestra que un acuerdo con el ELN es posible si existe voluntad política y un proceso estructurado con rigor. Cepeda también recordó su participación en los diálogos de La Habana y en anteriores intentos de negociación con el ELN durante el gobierno de Gustavo Petro, señalando que la implementación de la paz requiere constancia y revisión crítica de lo ya realizado.
Asimismo, el candidato planteó que cualquier eventual diálogo con grupos armados debe evaluarse de forma individual, especialmente en el caso de las disidencias de las FARC, que no se acogieron al acuerdo de paz o lo abandonaron posteriormente. Estas estructuras, que actualmente controlan territorios dejados por la antigua guerrilla, serán analizadas según su nivel de compromiso con la paz, afirmó. Cepeda insistió en que el acuerdo de 2016 representó un cambio histórico para Colombia, al abrir espacios de participación política en zonas rurales y reducir la dinámica del conflicto armado, aunque admitió que su aplicación aún enfrenta retos importantes. En su visión, avanzar en la consolidación del acuerdo de paz y resolver los capítulos pendientes será una prioridad en un eventual gobierno.







