MONTREAL, 14 Mayo.— La población de Quebec registró en 2025 su primera caída demográfica en más de medio siglo, según datos divulgados por el Instituto de Estadística de Quebec, que atribuyó el retroceso a la disminución de la inmigración temporal y al envejecimiento acelerado de la población.

La provincia cerró el año con 9,03 millones de habitantes, lo que representa una reducción de aproximadamente 9.600 personas, equivalente al 0,1 % de la población total.

El informe señala que, por segundo año consecutivo, el número de fallecimientos superó al de nacimientos en Quebec, reflejando una tendencia demográfica que preocupa a economistas y especialistas.

Durante 2025 se registraron 80.450 muertes, unas 1.650 más que el año anterior. El aumento fue superior a las previsiones oficiales debido, principalmente, a dos fuertes brotes de gripe ocurridos en febrero y diciembre.

A pesar de ello, la esperanza de vida se mantuvo relativamente estable, alcanzando 84,4 años para las mujeres y 81,1 años para los hombres, niveles que siguen ubicando a Quebec entre las regiones con mayor longevidad del mundo.

En contraste, el número de nacimientos mostró apenas una ligera recuperación. En 2025 nacieron 78.200 bebés, unos 800 más que en 2024, elevando mínimamente la tasa de fecundidad hasta 1,36 hijos por mujer.

Sin embargo, la cifra continúa muy por debajo del nivel de reemplazo poblacional estimado en 2,1 hijos por mujer, necesario para mantener el crecimiento demográfico sin depender de la inmigración.

El estudio también destacó que las mujeres tienen hijos cada vez más tarde. La edad promedio de maternidad alcanzó los 31,5 años, mientras que el primer hijo llega, en promedio, a los 30,2 años.

Aunque las mujeres entre 30 y 34 años registraron un leve aumento en natalidad, la fecundidad continuó cayendo entre las menores de 25 años.

El factor más determinante en la desaceleración poblacional fue la inmigración.

Aunque Quebec recibió 60.150 nuevos residentes permanentes en 2025, ligeramente más que el año anterior, la reducción de residentes temporales impactó fuertemente el balance migratorio.

El número de residentes no permanentes cayó de 565.450 en 2024 a 514.050 en 2025, una disminución de más de 51.000 personas.

Como resultado, la migración neta total de Quebec terminó con una pérdida estimada de 7.150 personas, algo poco habitual para la provincia.

El Instituto de Estadística indicó además que Quebec perdió población frente a otras provincias canadienses, especialmente hacia Ontario y Alberta, mientras que New Brunswick fue la única provincia con saldo migratorio positivo significativo para Quebec.

El déficit migratorio interprovincial alcanzó 7.600 personas en 2025, más del doble que el registrado el año anterior.

El contexto político también ha influido en el debate migratorio provincial.

El entonces primer ministro de Quebec, François Legault, endureció durante los últimos años su discurso sobre inmigración, argumentando que el aumento migratorio amenazaba el futuro del idioma francés en la provincia.

Paralelamente, organizaciones de apoyo a inmigrantes denunciaron un incremento de las deportaciones desde Quebec.

Según cifras del Gobierno canadiense, más de 10.600 expulsiones de migrantes fueron ejecutadas desde Quebec durante 2025, superando incluso a Ontario, pese a que esta última tiene una población considerablemente mayor.

En los primeros tres meses de 2026 ya se registraban más de 2.200 expulsiones desde territorio quebequense.

Especialistas advierten que la combinación de baja natalidad, envejecimiento poblacional y reducción migratoria podría generar serios problemas económicos y laborales en Quebec en los próximos años, especialmente en sectores que dependen de mano de obra inmigrante.

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