MONTREAL, 10 Abril.- El ministro de Inmigración, Francización e Integración de Quebec, Jean‑François Roberge, aseguró que la crisis en los programas de enseñanza del francés está “bajo control”, tras una reducción significativa en las listas de espera que pasaron de unas 33.000 personas a cerca de 6.000 en el último año.
Según datos oficiales, entre abril de 2025 y febrero de 2026 alrededor de 77.000 personas accedieron a cursos de francés, una cifra inferior a la del año anterior, cuando más de 90.000 estudiantes se inscribieron. El Gobierno atribuye esta mejora tanto a ajustes en el sistema como a una disminución en la demanda.
El programa Francisation Québec, lanzado en 2023, había generado inicialmente un colapso debido a la alta demanda y problemas de coordinación. Sin embargo, Roberge sostiene que el modelo de “ventanilla única” ha sido optimizado y que ahora funciona con mayor eficiencia.
Además, el Ejecutivo de François Legault ha reducido los niveles de inmigración permanente y temporal, así como el número de estudiantes internacionales, lo que también ha contribuido a aliviar la presión sobre el sistema de aprendizaje del idioma.
No obstante, dentro del sector educativo persisten preocupaciones. Docentes como Vincent Vachon, del Centre Saint-Michel en Sherbrooke, advierten sobre posibles recortes presupuestarios y cuestionan si la reducción en las listas refleja realmente una mejora en la oferta o simplemente una caída en la demanda.
Desde la Centrale des syndicats du Québec, su vicepresidenta Nadine Bédard St-Pierre expresó dudas similares, señalando que el aumento de cursos en línea podría estar afectando la calidad del aprendizaje y la integración social de los estudiantes.
Para el próximo año fiscal, el Gobierno prevé destinar 257 millones de dólares a programas de francización, aunque aún no se han definido todos los detalles del financiamiento para el sistema educativo, lo que mantiene la incertidumbre entre profesores y organizaciones del sector.








