Santiago, 5 abr.- El nuevo Gobierno de Chile, encabezado por el ultraliberal José Antonio Kast, suspendió el proyecto de movilidad sostenible que incluía la construcción de la mayor ciclovía de Santiago, argumentando que no era “una prioridad” y que los recursos podían destinarse a “mejores cosas”.
El proyecto formaba parte del Nuevo Eje Alameda Providencia, que ya contaba con dos tramos de ciclovías inaugurados por la administración del expresidente Gabriel Boric. El tercer tramo, presupuestado y aprobado por la Dirección de Presupuestos, quedó cancelado por el nuevo Gobierno.
El Ministerio de Vivienda y Urbanismo, liderado por Iván Poduje, justificó la decisión señalando que las ciclovías eran “carísimas” y que solo un 3 % de la población usa la bicicleta. Poduje añadió que el ministerio centrará los recursos en la construcción de vivienda social, dada la situación económica “gravísima” con más del 97 % del presupuesto comprometido en deudas de administraciones anteriores.
En contraste, el gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, destacó que finalizar la ciclovía habría representado apenas un 0,09 % del presupuesto de su cartera, evidenciando la confrontación entre ambos modelos de movilidad urbana. La ciclovía de la Alameda registró en febrero 219.000 viajeros, con un promedio estimado de 7.000 usuarios diarios.
Movilización ciudadana
Ante la suspensión del proyecto, asociaciones, organizaciones y académicos chilenos firmaron una petición para retomar las obras. Carolina Oyarzún, directora del movimiento Furiosos Ciclistas, afirmó que paralizar el tramo afecta a los habitantes de comunas del extrarradio y representa una “oportunidad perdida” para promover la movilidad sostenible.
Oyarzún añadió que la cancelación se produce en medio de un aumento histórico del precio del combustible en Chile, un hecho que podría haber incentivado a más personas a utilizar la bicicleta. Además, señaló que todavía es posible negociar una iniciativa público-privada para completar la ciclovía.
“La construcción de las ciudades no solo implica viviendas, también parques, ciclovías, aceras e iluminación. Se trata de recuperar las ciudades para las personas, no que se las coma el automóvil”, concluyó la presidenta de Furiosos Ciclistas.








