Washington D.C., 31 Mar.- El Pentágono estudia la instalación de láseres antidrone en el espacio aéreo de la capital estadounidense, luego de recientes avistamientos de drones cerca de la base militar Fort Lesley J. McNair, donde residen el secretario de Defensa Pete Hegseth y el secretario de Estado Marco Rubio. La medida busca reforzar la seguridad de altos funcionarios en medio de tensiones con Irán, informó The New York Times.
El debate sobre el despliegue de este sistema láser ocurre mientras la Administración Federal de Aviación (FAA) y el Pentágono avanzan en la resolución de un conflicto sobre el uso de la tecnología láser a lo largo de la frontera con México. Aunque ambos organismos trabajan en un acuerdo, la FAA mantiene reservas sobre los riesgos que implica operar estos sistemas en zonas civiles.
El sistema, conocido como LOCUST y fabricado por AeroVironment Inc., ha sido evaluado en el polígono de misiles White Sands, en Nuevo México, sin que se reporten daños estructurales en aeronaves durante las pruebas. La FAA considera emitir avisos a pilotos (NOTAM) para advertir sobre operaciones láser en áreas específicas, permitiendo así la integración de datos de aeronaves civiles al software del sistema.
La posible ubicación del sistema en Fort McNair complica la seguridad aérea en una zona ya congestionada, cercana al Aeropuerto Nacional Ronald Reagan, donde hace 14 meses un accidente aéreo provocó la muerte de 67 personas. La medida se intensifica tras varios avistamientos de drones en la base, que incluso motivaron la consideración de reubicar a Hegseth y Rubio como precaución extraordinaria.
Heather Chairez, portavoz de la fuerza conjunta del Ejército en la región, confirmó el aumento de la vigilancia antidrone, aunque aclaró que “no existe una amenaza creíble”. Mientras, el presidente Donald Trump destacó el 9 de marzo que la tecnología láser permitirá reemplazar en breve sistemas como los Patriot, ofreciendo defensa a menor costo y con alta efectividad.








