Miami, 28 mar.- El empresario venezolano Raúl Gorrín, presidente del canal Globovisión, permanece recluido en una cárcel subterránea del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) en Caracas, conocida como ‘La Tumba’, mientras la justicia de Estados Unidos lo mantiene como prófugo por presuntos delitos de corrupción y lavado de dinero.
Según diversas informaciones, Gorrín lleva varias semanas detenido en estas instalaciones de alta seguridad, destinadas a reclusos considerados de alto perfil. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado oficialmente los motivos de su arresto ni han ofrecido detalles sobre su situación jurídica.
La detención se produce en un contexto de creciente cooperación entre Washington y Caracas, tras la captura a inicios de año del expresidente Nicolás Maduro por parte de autoridades estadounidenses.
Gorrín, quien mantuvo cercanía con el fallecido mandatario Hugo Chávez, enfrenta acusaciones en Estados Unidos por su presunta participación en un esquema de sobornos y blanqueo de capitales vinculado a la estatal petrolera PDVSA.
Además, está imputado desde 2017 en el sur de Florida por conspiración para violar la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA) y múltiples cargos de lavado de dinero, lo que lo ha mantenido durante años en la lista de personas buscadas por la justicia estadounidense.
El caso también tiene ramificaciones políticas en Washington. Gorrín aparece vinculado al proceso judicial contra el excongresista David Rivera, acusado de realizar gestiones de lobby a favor del gobierno venezolano.
En ese contexto, el actual secretario de Estado, Marco Rubio, ha señalado que en 2017 participó en reuniones donde se planteó un supuesto plan, en el que Gorrín actuaría como intermediario, para establecer contactos entre Caracas y la administración estadounidense.
Por ahora, se desconoce si el gobierno encabezado por Delcy Rodríguez permitirá una eventual extradición del empresario a territorio estadounidense.
El caso de Gorrín se perfila como una pieza clave dentro de las investigaciones internacionales sobre redes de corrupción vinculadas al poder en Venezuela, en un escenario marcado por tensiones políticas y judiciales tanto a nivel nacional como internacional.








