Ottawa, 24 Mar.- La reciente escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha generado preocupación por posibles operaciones de inteligencia iraní en el extranjero, incluyendo supuestas “células durmientes”. Sin embargo, expertos en seguridad y contraterrorismo aseguran que la amenaza está en gran parte exagerada y que Teherán opera principalmente a través de agentes criminales interpuestos.

El primer ministro de Ontario, Doug Ford, advirtió el 10 de marzo sobre la presencia de células durmientes en Norteamérica, pero el director del programa de seguridad nacional del Instituto de Desarrollo Profesional de la Universidad de Ottawa, Dan Stanton, señaló que Irán no utiliza células durmientes en Canadá, sino individuos que actúan como agentes encubiertos para vigilancia, intimidación o violencia selectiva.

El CSIS (Servicio Canadiense de Inteligencia de Seguridad) mantiene estrecha coordinación con socios internacionales y fuerzas del orden para contrarrestar amenazas. Ejemplos recientes incluyen la prevención de complots contra el exministro de Justicia Irwin Cotler y amenazas a otros disidentes iraníes en Canadá.

En Estados Unidos, se han producido condenas contra agentes iraníes por intentos de asesinato, como el caso de Masih Alinejad, periodista y activista iraní-estadounidense, y un complot contra el exasesor de seguridad nacional John Bolton. Bolton advirtió que el terrorismo iraní puede afectar a personas no directamente implicadas, con el fin de enviar un mensaje de intimidación.

El investigador Thomas Juneau señaló que la Guardia Revolucionaria Islámica castiga a familiares de disidentes como forma de represión transnacional, mientras que Broderick McDonald alertó sobre el riesgo de individuos solitarios inspirados por la ideología iraní. Desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, se han registrado incidentes violentos en EE.UU. y ataques contra la diáspora iraní en Canadá, incluyendo disparos a un gimnasio de Thornhill, Ontario, propiedad de un activista iraní-canadiense.

A pesar de estas amenazas, los expertos destacan que Canadá cuenta con ventajas estratégicas, como la red de intercambio de inteligencia Five Eyes, y un historial de política exterior bipartidista que reduce el riesgo de represalias directas. Stanton y Juneau coinciden en que la posibilidad de ataques persiste, pero que la narrativa de células durmientes al estilo Hollywood es en gran medida sensacionalista.

El CSIS asegura que mantiene una vigilancia continua para garantizar la seguridad de todos los canadienses, especialmente de aquellos de origen iraní, mientras el conflicto en Oriente Medio continúa generando incertidumbre global.

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