LOS ÁNGELES, 16 de marzo — La película “One Battle After Another” del director Paul Thomas Anderson fue la gran triunfadora de la 98ª edición de los Premios de la Academia, al llevarse el Oscar a mejor película y consolidarse como el gran fenómeno de la temporada cinematográfica. La producción, una sátira multigeneracional sobre la resistencia política en Estados Unidos, dominó la gala celebrada en el Teatro Dolby de Hollywood con seis premios, incluyendo mejor dirección, mejor guion adaptado y mejor actor de reparto para Sean Penn.

La ceremonia también marcó hitos históricos para la industria. El actor Michael B. Jordan ganó el Oscar a mejor actor, mientras que la directora de fotografía Autumn Durald Arkapaw hizo historia al convertirse en la primera mujer en ganar el premio a mejor cinematografía, gracias a su trabajo en la película “Sinners”.

Para Anderson, oriundo del Valle de San Fernando y considerado durante décadas uno de los cineastas más influyentes de Hollywood, la victoria representa una consagración largamente esperada. A pesar de haber sido nominado en múltiples ocasiones a lo largo de su carrera, el director nunca había ganado una estatuilla.

“Escribí esta película para mis hijos, para pedir perdón por el desastre que hemos dejado en este mundo”, afirmó Anderson al recibir el Oscar al mejor guion adaptado. “Pero también con la esperanza de que su generación nos devuelva algo de sentido común y decencia”.

Warner Bros. domina la noche

La gala estuvo marcada por el dominio del estudio Warner Bros., responsable tanto de “One Battle After Another” como de “Sinners”, que en conjunto sumaron 11 premios, igualando uno de los récords históricos de la Academia.

El triunfo llegó en un momento particularmente simbólico para el legendario estudio de Hollywood, que semanas antes anunció un acuerdo para su venta al conglomerado Skydance Media y Paramount Global por 111.000 millones de dólares, una operación aún pendiente de aprobación regulatoria y que ha generado incertidumbre en la industria.

“Sinners” logra victorias históricas

Aunque “Sinners”, dirigida por Ryan Coogler, llegó a la ceremonia con 16 nominaciones, finalmente obtuvo varios premios importantes, entre ellos el histórico reconocimiento a Arkapaw.

La película, un relato de vampiros ambientado en la era de la segregación racial en Estados Unidos, también consolidó la reputación de Coogler como uno de los cineastas más influyentes de su generación.

“Quiero que todas las mujeres en esta sala se pongan de pie”, dijo Arkapaw al aceptar su premio. “No siento que haya llegado aquí sin ustedes”.

Jessie Buckley gana mejor actriz

El Oscar a mejor actriz fue para Jessie Buckley por su interpretación de Agnes Shakespeare en “Hamnet”, convirtiéndose en la primera actriz irlandesa en ganar esta categoría.

Durante su discurso, Buckley dedicó el premio a las madres. “Hoy es el Día de la Madre en el Reino Unido, y quiero dedicar esto al hermoso caos del corazón de una madre”, expresó emocionada.

Netflix también celebra

La plataforma Netflix también tuvo una noche destacada gracias al éxito global de “KPop Demon Hunters”, que ganó el Oscar a mejor película animada y mejor canción original por el tema “Golden”. La cinta se convirtió en un fenómeno cultural en la plataforma, acumulando más de 325 millones de visualizaciones.

“Esto es para Corea y para los coreanos en todas partes”, declaró la codirectora Maggie Kang al recibir el premio.

Por su parte, la versión de “Frankenstein” dirigida por Guillermo del Toro obtuvo tres estatuillas técnicas: diseño de vestuario, maquillaje y peinado, y diseño de producción.

Una ceremonia marcada por la política

La gala fue conducida por el presentador y comediante Conan O’Brien, quien abrió la ceremonia con un discurso que reconoció los “tiempos caóticos y aterradores” que vive el mundo.

“Esta noche celebramos no solo el cine, sino los ideales del arte global: colaboración, resiliencia y optimismo”, afirmó O’Brien.

La política también estuvo presente en varios momentos de la ceremonia, con referencias a las tensiones internacionales y críticas a líderes políticos. El director noruego Joachim Trier, cuyo filme “Sentimental Value” ganó el Oscar a mejor película internacional, citó al escritor James Baldwin al aceptar el premio: “Todos los adultos son responsables de todos los niños”.

El cine en salas sigue imponiéndose

A pesar del crecimiento del streaming, el Oscar a mejor película volvió a recaer en una producción estrenada en salas de cine, manteniendo una tendencia que se ha consolidado en los últimos años.

De hecho, “CODA” de Apple sigue siendo la única película estrenada principalmente en streaming que ha logrado ganar el máximo galardón de la Academia.

Entre los premios técnicos, el éxito de taquilla “Avatar: Fire and Ash” se llevó el Oscar a mejores efectos visuales, mientras que el drama de Fórmula 1 “F1” ganó mejor sonido, consolidando una gala que celebró tanto el espectáculo comercial como el cine de autor.

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