Ginebra, 16 Marzo.- La delegación española ante la ONU en Ginebra se desmarcó este lunes de otros países de la Unión Europea durante el debate del Consejo de Derechos Humanos sobre la situación en Irán, al condenar la represión del régimen de los ayatolás y, al mismo tiempo, expresar su rechazo a los ataques de Estados Unidos e Israel contra ese país.

«Irán es el país de Masha Amini, no lo olvidamos, pero también es el de las niñas víctimas del bombardeo de la escuela de Minab», señaló el embajador español ante la ONU, Marcos Gómez, en referencia tanto a la joven cuyo asesinato en 2022 desató protestas masivas como al ataque que, según Irán, provocó la muerte de más de 150 escolares en el actual conflicto.

España aseguró que rechaza las acciones unilaterales de Estados Unidos e Israel, mientras condena igualmente los ataques iraníes contra países vecinos, y pidió el cese de los enfrentamientos y el retorno al derecho internacional.

El debate se centró en un informe de la misión de investigación de la ONU sobre Irán, que cubría hechos anteriores al inicio de la actual guerra. Varias delegaciones condenaron la represión de las protestas de diciembre y enero, con miles de víctimas, así como las ejecuciones sumarias y la opresión sistemática contra las mujeres.

Mientras España adoptó una posición equilibrada, la delegación alemana solo criticó al régimen iraní, instando a «poner fin a los ataques injustificados a vecinos y vías de navegación» y resaltando que «el pueblo de Irán debe poder determinar libremente su futuro». Francia subrayó que se necesita una «solución diplomática duradera» para poner fin a la guerra, y que Irán deje de ser una amenaza para sus vecinos y la comunidad internacional. Italia se enfocó en la violación de derechos humanos, mientras Reino Unido calificó la represión de los manifestantes como «uno de los episodios más violentos de la historia de Irán».

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