TOKIO, 6 Marzo — El primer ministro de Canadá, Mark Carney, firmó el viernes una serie de acuerdos con la primera ministra japonesa Sanae Takaichi destinados a ampliar y modernizar la relación bilateral entre ambos países, en medio de un esfuerzo de Ottawa por fortalecer sus vínculos con aliados del Indo-Pacífico ante la creciente incertidumbre en su relación con Estados Unidos.

Durante una reunión oficial celebrada en Tokio, ambos líderes suscribieron lo que el gobierno canadiense describe como una “asociación estratégica integral”, un marco de cooperación diseñado para profundizar los lazos en áreas clave como defensa, comercio, energía, minerales críticos, inteligencia artificial y tecnología avanzada.

Aunque el acuerdo no detalla cifras concretas de inversión ni compromisos financieros específicos, Carney lo presentó como un paso importante para consolidar una relación económica y geopolítica de largo plazo.

“Esta nueva asociación profundizará nuestra relación económica y de seguridad. Aprovecha la magnitud de nuestras ambiciones, refleja la profundidad de nuestros valores y posiciona a Canadá y Japón para aprovechar enormes oportunidades para nuestros pueblos”, afirmó el primer ministro canadiense.

Ceremonia oficial y acercamiento diplomático

Carney fue recibido en el Kantei, la residencia oficial del jefe de gobierno japonés ubicada en el centro de Tokio. La ceremonia incluyó honores militares y la interpretación de los himnos nacionales de ambos países.

El primer ministro canadiense llamó la atención de la prensa japonesa al pronunciar parte de su discurso en japonés. Durante la década de 1990, Carney trabajó en Tokio para el banco de inversión Goldman Sachs, periodo durante el cual adquirió conocimientos del idioma local.

Takaichi, quien llegó al poder tras una contundente victoria electoral en febrero, condujo el encuentro con una visible cordialidad y calificó el nuevo acuerdo como “un hito histórico” que marca el inicio de un nuevo capítulo en más de cien años de relaciones diplomáticas entre ambos países.

Cooperación militar y seguridad en el Indo-Pacífico

Uno de los pilares del nuevo marco de cooperación será la colaboración en materia de seguridad regional. Ambos gobiernos acordaron aumentar los ejercicios militares conjuntos y estudiar la participación japonesa en Operation Nanook, las maniobras militares anuales que Canadá organiza para reforzar su presencia en el Ártico.

Además, los dos países ampliarán la cooperación entre guardacostas y trabajarán conjuntamente para combatir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada en el Pacífico Norte.

Canadá también compartirá con Japón datos de su programa de vigilancia marítima para detectar embarcaciones que operan con los sistemas de identificación apagados, conocidas como “barcos oscuros”, una práctica habitual en actividades pesqueras ilegales.

Energía, minerales críticos e inteligencia artificial

La alianza también contempla una colaboración más estrecha en sectores tecnológicos y energéticos. Ambos países planean desarrollar proyectos conjuntos de inteligencia artificial, además de identificar nuevas oportunidades de inversión y enviar delegaciones comerciales bilaterales durante el año para impulsar el comercio.

En el sector energético, Canadá se comprometió a ampliar su cooperación con Japón en el suministro de gas natural licuado (GNL), un recurso clave para la seguridad energética japonesa.

Una de las empresas japonesas involucradas en ese sector es Mitsubishi Corporation, que posee aproximadamente un 15 % de participación en el proyecto LNG Canada, una de las mayores instalaciones de exportación de gas natural licuado en América del Norte ubicada en la provincia canadiense de Columbia Británica.

Canadá desarrolla actualmente varios proyectos de exportación de GNL que podrían convertir al país en un proveedor estratégico para Japón, que importa cerca del 87 % de su energía debido a la escasez de recursos naturales propios.

Inversión automotriz y transición energética

Otro punto clave del acuerdo es el apoyo canadiense a los fabricantes japoneses de automóviles para descarbonizar sus operaciones en Canadá y ampliar las cadenas de suministro de baterías para vehículos eléctricos.

Empresas japonesas como Honda y Toyota se han convertido en actores cada vez más importantes en la industria automotriz canadiense, especialmente en un contexto en que varios fabricantes estadounidenses han reducido su producción en el país.

Según estudios recientes del sector industrial canadiense, los fabricantes japoneses representaban el 77 % de los vehículos ligeros producidos en Canadá a comienzos de 2026, frente al 44 % una década antes.

Carney busca aprovechar ese cambio para atraer más inversión japonesa que ayude a sostener la manufactura automotriz canadiense.

Preocupaciones japonesas por el acercamiento a China

La visita también se produce en un contexto diplomático complejo. Japón observa con atención el reciente acuerdo alcanzado por Canadá con China, que permitirá la entrada de aproximadamente 50.000 vehículos eléctricos chinos al mercado canadiense a cambio de facilidades comerciales para productos agrícolas y del mar.

Aunque el pacto no está directamente relacionado con Japón, algunos analistas consideran que el viaje de Carney también busca tranquilizar a Tokio y reafirmar que la relación bilateral sigue siendo prioritaria.

Las tensiones entre China y Japan han aumentado en los últimos años debido a disputas geopolíticas en Asia Oriental y a las posiciones de Tokio respecto a la seguridad de Taiwan.

Diversificar el comercio más allá de Estados Unidos

La gira asiática de Carney forma parte de una estrategia más amplia para diversificar las relaciones comerciales de Canadá y reducir su dependencia económica de United States, especialmente en un momento de tensiones comerciales y políticas con Washington.

Durante su viaje, el primer ministro canadiense ya ha firmado acuerdos por cerca de 5.000 millones de dólares con India en sectores como uranio, farmacéutica y cosméticos, además de compromisos de cooperación con Australia en minerales críticos y defensa.

También estuvo presente cuando el fondo de inversión IFM Investors anunció su intención de invertir hasta 10.000 millones de dólares en Canadá durante la próxima década, incluyendo posibles participaciones en aeropuertos y grandes infraestructuras.

El viaje de Carney a Tokio, primera visita de un líder mundial tras la victoria electoral de Takaichi, busca consolidar una relación estratégica con Japón que combine cooperación económica, seguridad regional y vínculos políticos más estrechos entre dos de las economías más avanzadas del mundo.

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