Río de Janeiro, 2 de marzo.- Miles de simpatizantes del expresidente Jair Bolsonaro se manifestaron el domingo en diversas ciudades de Brasil en una demostración de fuerza destinada a consolidar la candidatura de su hijo, Flávio Bolsonaro, y fortalecer a la derecha de cara a las elecciones presidenciales previstas para octubre.
Vestidos con los colores nacionales, amarillo y verde, los manifestantes salieron a las calles de São Paulo, Río de Janeiro y Brasilia para expresar su rechazo al actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, quien ha confirmado su intención de competir por un cuarto mandato no consecutivo.
Antes de las marchas, Flávio Bolsonaro publicó un mensaje en redes sociales en el que afirmó que el año será “decisivo para todos los brasileños” y llamó a “rescatar” el país. El senador ha intentado unificar a los distintos sectores conservadores en torno a su candidatura, en un contexto político marcado por la polarización.
Jair Bolsonaro cumple actualmente una condena de 27 años de prisión tras ser declarado culpable por su papel en el intento de revertir los resultados electorales de 2022, en los que fue derrotado por Lula. Sus seguidores sostienen que el exmandatario es víctima de persecución política.
Durante la protesta en Río, el legislador estatal Douglas Ruas dos Santos aseguró que 2026 representará un “punto de inflexión” y subrayó que el proyecto político impulsado por Bolsonaro padre ha sido encomendado a su hijo.
Encuestas recientes muestran a Flávio Bolsonaro y a Lula en una situación de empate técnico en una eventual segunda vuelta, lo que refuerza la percepción de que la contienda será altamente competitiva.
En São Paulo, la Avenida Paulista fue escenario de pancartas con mensajes como “Liberen a Bolsonaro”, mientras que figuras inflables representaban a Lula con uniforme de preso y a Bolsonaro con la banda presidencial. Algunos asistentes también portaban banderas estadounidenses.
En su discurso ante los manifestantes, Flávio Bolsonaro dirigió duras críticas al Supremo Tribunal Federal, al que acusó de “destruir la democracia”. El máximo tribunal fue el encargado de dictar la sentencia contra su padre en septiembre pasado.
Los asistentes también expresaron rechazo hacia los magistrados Alexandre de Moraes y José Antonio Dias Toffoli, en medio de cuestionamientos políticos y judiciales que han alimentado el debate público en el país.
En Copacabana, Igor Jardim, un oficial militar de 45 años, afirmó que Brasil necesita “despertar”, en alusión al lema de las movilizaciones. Según dijo, respalda la candidatura de Flávio porque considera que representa “la esperanza” de un cambio político.
Las manifestaciones reflejan la reconfiguración del escenario político brasileño, con una derecha movilizada que busca capitalizar el respaldo al expresidente encarcelado y desafiar el liderazgo de Lula en las urnas.







