Redacción Internacional, 2 de marzo.- Al menos 31 personas murieron y otras 149 resultaron heridas la madrugada de este lunes en una oleada de bombardeos israelíes contra las afueras de Beirut y el sur del Líbano, en respuesta a un ataque con misiles lanzado por el grupo chií Hizbulá contra el norte de Israel, en el marco de la creciente tensión regional vinculada a Irán.
El Ejército israelí informó que inició una nueva serie de ataques aéreos contra objetivos de Hizbulá en territorio libanés, luego de ordenar la evacuación de cerca de medio centenar de localidades del sur del país vecino. Según un comunicado difundido por su portavoz en árabe, Avichay Adraee, los bombardeos estuvieron dirigidos contra “nuevos objetivos”, incluidos depósitos de armas e infraestructuras del grupo armado, sin precisar ubicaciones concretas.
La ofensiva israelí se produjo después de que Hizbulá reivindicara el lanzamiento de varios misiles desde el Líbano hacia el norte de Israel. Las Fuerzas de Defensa de Israel señalaron que se activaron alertas antiaéreas en zonas como Haifa poco después de la medianoche y que uno de los proyectiles fue interceptado por la Fuerza Aérea, sin que se registraran víctimas ni daños materiales. Otros misiles impactaron en áreas abiertas.
En un comunicado difundido por medios regionales, la milicia chií afirmó que el ataque fue realizado “en venganza por la sangre del imam Jameneí” y lo calificó como un acto de “legítima defensa”. Israel respondió asegurando que actúa de manera “vigorosa” contra Hizbulá en todo el territorio libanés, al que acusó de operar bajo el respaldo del régimen iraní.
Entre los primeros blancos de la aviación israelí estuvieron los suburbios meridionales de Beirut, conocidos como el Dahye, considerado bastión de Hizbulá. Se trata de la primera acción de gran escala desde la entrada en vigor del alto el fuego entre ambos países a finales de 2024. Las explosiones se escucharon en amplias zonas de la capital libanesa y columnas de humo se elevaron sobre distintos sectores del extrarradio.
El Ejército israelí calificó la operación como un “ataque selectivo” contra altos mandos de Hizbulá en el área de Beirut y aseguró que también fue alcanzado otro responsable clave del movimiento en el sur del país.
Los bombardeos provocaron una nueva ola de desplazamientos en el sur del Líbano y en los suburbios del sur de Beirut. Medios oficiales libaneses reportaron un “gran éxodo” de residentes que abandonaron sus hogares ante el temor de nuevos ataques. Las principales carreteras hacia la capital permanecieron colapsadas por el alto flujo de vehículos.
Una situación similar se vivió al inicio de la guerra abierta entre ambas partes a finales de septiembre de 2024, cuando alrededor de 1,2 millones de personas abandonaron sus hogares en cuestión de días, generando la mayor crisis de desplazados en la historia reciente del país.
Por su parte, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, calificó de “irresponsable” el lanzamiento de proyectiles contra el norte de Israel y aseguró que su Gobierno no permitirá que el país sea arrastrado a un nuevo conflicto. El mandatario prometió adoptar las medidas necesarias para identificar a los responsables y proteger a la población libanesa.
Entre 2023 y 2024, Hizbulá e Israel mantuvieron un conflicto que comenzó como una muestra de apoyo del grupo libanés a Gaza y que dejó más de 4.000 muertos y 1,2 millones de desplazados en el Líbano.








