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Irán y Estados Unidos reanudan en Ginebra negociaciones nucleares bajo amenaza de escalada militar

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Ginebra, 26 feb.— Irán y Estados Unidos mantuvieron este jueves en Ginebra varias horas de conversaciones indirectas sobre el programa nuclear iraní, en lo que ambas partes consideran una oportunidad crucial para retomar la vía diplomática tras meses de tensiones y enfrentamientos.

El diálogo se produce mientras Washington despliega aviones y buques de guerra en Oriente Medio, en una señal de presión hacia Teherán para que acepte un acuerdo que limite su programa nuclear. El presidente estadounidense Donald Trump busca un compromiso que frene el enriquecimiento de uranio por parte de Irán, en un contexto de creciente descontento interno en la República Islámica tras recientes protestas nacionales.

Teherán, por su parte, insiste en su derecho a continuar con el enriquecimiento de uranio y advierte que cualquier ataque estadounidense convertiría en “objetivos legítimos” a las bases militares de Washington en la región, lo que podría desencadenar un conflicto regional de gran escala, incluyendo a Israel.

Mediación de Omán y mensajes indirectos

Las conversaciones están siendo mediadas por Omán, que desde hace años actúa como canal discreto entre Irán y Occidente. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, llegó a Ginebra el miércoles por la noche y se reunió con su homólogo omaní, Badr al-Busaidi, quien transmitió las propuestas iraníes a la delegación estadounidense.

Por parte de Washington, el diálogo involucra al enviado especial para Oriente Medio, Steve Witkoff, cercano a Trump. Según reportes oficiales, la ronda de conversaciones se extendió durante unas tres horas y se prevé que continúe.

Al-Busaidi calificó el intercambio como “creativo y positivo” en un mensaje publicado en redes sociales, expresando expectativas de nuevos avances.

Tensiones tras ataques previos

Las negociaciones marcan la tercera ronda desde junio pasado, cuando un ataque ordenado por Trump contra tres instalaciones nucleares iraníes agravó la confrontación en el marco de un conflicto que duró 12 días.

Aunque Irán sostiene que no ha enriquecido uranio desde entonces, ha limitado el acceso de inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) a los sitios bombardeados. Imágenes satelitales recientes sugieren actividad en dos de esas instalaciones.

Antes de los ataques, Teherán había enriquecido uranio hasta un 60% de pureza, cercano al 90% necesario para uso armamentístico. Occidente sostiene que Irán mantuvo un programa de armas nucleares hasta 2003, algo que el gobierno iraní niega, asegurando que su programa tiene fines exclusivamente pacíficos.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó que Irán intenta reconstruir componentes clave de su programa nuclear. Por su parte, el vicepresidente JD Vance reiteró que “Irán no puede tener un arma nuclear” y que Trump prefiere una solución diplomática, aunque “tiene otras opciones” sobre la mesa.

Riesgo de escalada regional

El fracaso de las conversaciones podría abrir la puerta a una acción militar cuya magnitud y consecuencias aún son inciertas. Analistas advierten que un ataque limitado podría no lograr concesiones sustanciales, mientras que una campaña prolongada podría desestabilizar aún más la región.

Los mercados ya reflejan la tensión: el crudo Brent ronda los 70 dólares por barril ante el temor de interrupciones en el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial. En la ronda anterior de tensiones, Irán llegó a detener brevemente el tráfico marítimo en esa vía estratégica.

Imágenes satelitales también mostraron que buques estadounidenses estacionados habitualmente en Baréin, sede de la Quinta Flota, fueron dispersados en el mar, una medida que ya se había adoptado antes de episodios anteriores de confrontación.

Mientras ambas delegaciones continúan intercambiando propuestas, la diplomacia enfrenta una prueba decisiva en un escenario donde el margen de error es mínimo y el costo de una nueva guerra sería devastador para toda la región.

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