Surajkund (Haryana, India), 8 feb.— Un grave accidente sacudió este fin de semana la feria de Surajkund, una de las exhibiciones culturales y artesanales más emblemáticas de la India, cuando una atracción mecánica colapsó en plena operación, provocando la muerte de un inspector de la policía local y dejando al menos trece personas heridas, varias de ellas de gravedad. El siniestro ocurrió en la localidad de Faridabad, en las inmediaciones de Nueva Delhi, durante una jornada de alta afluencia de público.
Según los primeros reportes oficiales, la atracción —un juego de gran tamaño tipo “martillo”, conocido comercialmente como “Tsunami”— funcionaba con cerca de veinte personas a bordo cuando comenzó a presentar fallas estructurales evidentes. Testigos presenciales relataron que el aparato se atascó en lo más alto del recorrido, permaneciendo suspendido durante varios segundos, antes de sacudirse violentamente y precipitarse al suelo ante el pánico generalizado.
Un policía muerto mientras auxiliaba a los asistentes
La víctima fatal fue identificada como Jagdish Prasad, inspector de la policía con 36 años de servicio, quien se encontraba próximo a jubilarse. De acuerdo con la versión oficial, el agente acudió al lugar tras detectarse la emergencia para coordinar la evacuación y auxiliar a los ocupantes atrapados, momento en el cual fue impactado mortalmente por una pieza desprendida de la estructura.
“El inspector falleció mientras rescataba a personas. Los heridos están siendo atendidos en hospitales cercanos. Se investigan los hechos y se tomarán medidas estrictas contra los responsables”, declaró el jefe policial Ayush Sinha, confirmando que se ha abierto una investigación penal por presunta negligencia técnica contra los organizadores y operadores de la feria.
Heridos, pánico y evacuación inmediata
Los servicios de emergencia informaron que trece personas resultaron heridas, varias de ellas trasladadas de urgencia a centros hospitalarios de la región. El recinto fue evacuado de inmediato, mientras la policía acordonaba la zona y suspendía todas las actividades relacionadas con atracciones mecánicas, en medio de escenas de caos, gritos y confusión.
Un testigo citado por Bhaskar English describió la secuencia de los hechos: “El columpio se quedó atascado arriba y la gente empezó a gritar. Subí para ayudar y logré bajar a siete u ocho personas, pero luego la estructura se desplomó sobre los que quedaban y sobre el inspector”.
Fallas previas y serias dudas sobre la seguridad
El accidente ha desatado una fuerte controversia sobre los protocolos de seguridad en ferias y parques de diversiones itinerantes en el estado de Haryana. Las primeras hipótesis apuntan a una inspección técnica deficiente, mantenimiento inadecuado y posibles permisos de funcionamiento vencidos o irregulares.
De acuerdo con informes policiales, una hora antes del colapso principal, una de las puertas de acceso al recinto se vino abajo, dejando dos asistentes heridos, un incidente que, según críticos y expertos, debió haber activado medidas preventivas inmediatas y la suspensión del evento.
Reacción del gobierno regional
El Ministro Principal de Haryana, Nayab Singh Saini, expresó públicamente sus condolencias y anunció apoyo financiero a las víctimas. En un mensaje difundido en su cuenta oficial de X, calificó el hecho como una “tragedia extremadamente dolorosa” y destacó el sacrificio del agente fallecido.
“Mis más sinceras condolencias están con la familia del policía mártir Jagdish Prasad Ji, que dio su vida mientras cumplía con su deber. Según las disposiciones gubernamentales, se brindará ayuda financiera a su familia y uno de sus miembros recibirá un empleo público”, afirmó Saini, quien también garantizó tratamiento médico gratuito y asistencia económica para todos los heridos.
Una feria emblemática bajo escrutinio
La feria de Surajkund es considerada una de las mayores vitrinas culturales y artesanales de la India, atrayendo cada año a miles de turistas nacionales e internacionales. Precisamente por su relevancia, el accidente ha generado un profundo impacto en la opinión pública, intensificando el debate sobre la falta de controles efectivos, la responsabilidad de los organizadores y la debilidad de la supervisión estatal.
Mientras continúan las investigaciones para determinar responsabilidades civiles y penales, el caso reaviva las críticas sobre la seguridad en eventos masivos, en un país donde tragedias similares han puesto en evidencia, una y otra vez, las consecuencias de la negligencia, la corrupción y la laxitud regulatoria.








