Pekín/Taipéi, 10 Abril.- El presidente de China, Xi Jinping, advirtió este viernes que la independencia de Taiwán es el principal factor de inestabilidad en el estrecho y aseguró que su Gobierno “no la tolerará en absoluto”, durante una reunión en Pekín con la líder opositora taiwanesa, Cheng Li-wun.

El encuentro, celebrado en el Gran Palacio del Pueblo, marca un acercamiento poco habitual entre dirigentes del Partido Comunista chino y el principal partido opositor de Taiwán, el Kuomintang, en un contexto de crecientes tensiones regionales.

Xi insiste en la “una sola China”

Durante su intervención, Xi reiteró que tanto Taiwán como China continental “pertenecen a una sola China” y apeló al llamado “Consenso de 1992”, que reconoce ese principio como base para el diálogo entre ambas partes.

El mandatario defendió la necesidad de fortalecer los lazos entre ambas sociedades, subrayando que comparten “raíces, lengua y vínculos históricos”, y aseguró que las diferencias políticas no deben ser un obstáculo para la reunificación.

Asimismo, insistió en que el futuro de la isla está ligado al desarrollo de China y al “rejuvenecimiento de la nación china”, en un mensaje directo contra las corrientes independentistas en Taiwán.

La oposición taiwanesa apuesta por el diálogo

Por su parte, Cheng Li-wun defendió el acercamiento con Pekín como una vía para evitar un conflicto en el estrecho, en un momento de alta tensión marcado por la presión militar china sobre la isla.

La dirigente opositora llamó a “unir fuerzas” para garantizar la estabilidad y afirmó que los partidos taiwaneses deben elegir entre “paz o guerra” al definir su política hacia China.

También abogó por retomar los canales de diálogo y construir un marco de relaciones más estable, con el objetivo de reducir la incertidumbre y favorecer la cooperación en ámbitos internacionales.

Un contexto de alta tensión

El encuentro se produce a pocas semanas de una prevista reunión entre Xi Jinping y el presidente estadounidense, Donald Trump, y en medio de una creciente rivalidad entre Washington y Pekín por la influencia en la región.

En este escenario, Taiwán sigue siendo uno de los principales focos de fricción geopolítica, con China intensificando su presión política y militar, mientras sectores de la isla mantienen posturas divergentes entre el acercamiento y la defensa de su autonomía.

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