Río de Janeiro, 6 feb.- A una semana del Carnaval de Río de Janeiro, los comercios de la ciudad registran una gran afluencia de público en busca de disfraces, adornos y lentejuelas para bailar y cantar al ritmo de las comparsas callejeras de la fiesta más emblemática de Brasil.
Los días previos al carnaval, que comienza oficialmente el viernes de la próxima semana y se extiende hasta el 18 de febrero, los ‘blocos de rua’ llenan la ciudad de música, color y alegría, y los asistentes buscan atuendos llamativos para sumarse a esta parranda gratuita.
El Saara, zona comercial popular en pleno centro de Río, se convierte en destino obligado para cariocas y turistas, quienes aprovechan las primeras horas del día para recorrer las calles repletas de telas multicolores, sostenes y blusas con pedrería y lentejuelas, faldas de tul, máscaras, diademas, antifaces, sombreros, corbatines y abanicos gigantes.
Muchas tiendas que usualmente venden productos para el hogar o ropa se adaptan a la demanda del carnaval, mientras que otras se transforman por completo. Es el caso de un comercio especializado en camisetas y artículos de rock, que cambia sus tonos oscuros característicos por una explosión de colores durante esta época.
Según Emerson, un peruano radicado en Río y vendedor en Saara, las ventas mejoran significativamente en esta temporada, por lo que los comerciantes deben adaptarse a la demanda. Mariane, una joven carioca de 21 años, afirmó: “Hay muchas opciones y es mucho más barato que en otros lugares”, destacando la importancia de la variedad y los precios en sus compras.
Se espera que unos ocho millones de personas, entre residentes y turistas, disfruten este año del carnaval de Río de Janeiro. La ciudad contará con 460 comparsas, que hasta el 22 de febrero llenarán de alegría, música y color avenidas y barrios de la icónica urbe brasileña.





