Ottawa, 29 de mayo de 2026.- Varias mujeres en distintas provincias de Canadá han denunciado haber sido víctimas de una presunta red de acoso digital en la que sus fotografías de redes sociales habrían sido extraídas y manipuladas mediante inteligencia artificial para crear imágenes y vídeos falsos de contenido sexual explícito y escenas violentas.
Las denuncias forman parte de una investigación del Ottawa Police Service, que ha derivado en cargos contra dos hombres acusados de acoso criminal, amenazas y explotación en línea, incluyendo la supuesta creación y difusión de deepfakes sexuales sin consentimiento.
Según los documentos judiciales, el caso involucra a hasta 25 presuntas víctimas identificadas, aunque fuentes policiales señalan que el número total podría ser mayor debido al alcance de la red investigada en varias jurisdicciones del país.
Uno de los acusados, Stephen Lowe, enfrenta 79 cargos que incluyen acoso, amenazas, posesión y distribución de material obsceno, así como presunta implicación en la producción de material de abuso sexual infantil.
El segundo implicado, Greg Van Beek, enfrenta cargos relacionados con acoso, conspiración y publicación de imágenes íntimas sin consentimiento, según las autoridades.
Las víctimas, cuyas edades van desde los 20 hasta más de 60 años, describen un impacto psicológico profundo, con episodios de ansiedad, ataques de pánico y temor constante a la exposición pública tras descubrir la circulación de contenido falso que utiliza sus rostros en escenas sexuales violentas generadas por IA.
En algunos casos, las imágenes habrían sido distribuidas en plataformas digitales con miles de visualizaciones, acompañadas de textos degradantes, lo que ha incrementado el miedo y la sensación de vulnerabilidad entre las afectadas.
Las investigaciones apuntan a que el contenido habría sido creado a partir de fotografías obtenidas de redes sociales públicas, muchas veces sin conocimiento de las víctimas, y posteriormente procesadas mediante herramientas de inteligencia artificial generativa.
La policía ha informado que la investigación es interprovincial e involucra a víctimas en Ontario, Nueva Escocia y Nunavut, mientras que agencias como la Royal Canadian Mounted Police han participado en la coordinación de los casos.
Actualmente, Canadá no cuenta con una legislación específica que tipifique de forma directa la creación de deepfakes sexuales, aunque el gobierno federal impulsa una reforma legal para criminalizar este tipo de contenido digital no consentido.
El proyecto de ley C-16, conocido como Ley de Protección de las Víctimas, busca cerrar esa brecha legal y reforzar las sanciones contra la explotación digital mediante inteligencia artificial, un debate que ha cobrado fuerza tras recientes absoluciones en casos similares.
Expertos en derecho tecnológico advierten que el país va rezagado en la regulación de la violencia facilitada por IA, mientras las víctimas reclaman medidas urgentes para la eliminación del contenido y mayor protección legal.
Las autoridades continúan investigando el alcance total de la red, mientras los dos acusados permanecen bajo custodia a la espera de los próximos pasos judiciales.







